Síntomas de desnutrición en perros, causas y cómo mejorar su alimentación

  • La desnutrición en perros no solo se produce por falta de comida, también por dietas pobres en nutrientes o mal equilibradas.
  • Signos como adelgazamiento, pelaje opaco, diarrea, vómitos, mal olor, apatía u obesidad indican posibles problemas de nutrición.
  • Cachorros, perros mayores, enfermos, de razas pequeñas y rescatados tienen mayor riesgo de malnutrición y requieren dietas específicas.
  • Un veterinario debe diagnosticar la causa y diseñar un plan de alimentación adecuado para recuperar y mantener la salud del perro.

perros desnutridos antes y después

El diccionario Inglés Merriam-Webster define la desnutrición como «la condición insalubre que resulta de no comer lo suficiente o no comer suficientes alimentos saludables o sea, mala nutrición».

La primera parte de esto es simple de entender, ya que si un animal no come suficientes alimentos, entonces presentará un severo cuadro de desnutrición. No obstante, en los perros también puede existir malnutrición aunque el animal coma a diario, si lo que ingiere no tiene los nutrientes necesarios o está mal equilibrado para su etapa de vida, tamaño o nivel de actividad.

También es importante tener en cuenta que incluso si el alimento se consume suficientemente, pero hay una falta de nutrientes esenciales o de un nutriente específico puede ocurrir la misma condición. Si una persona, por ejemplo, está constantemente consumiendo caramelos cuando mantiene una aparente dieta saludable, esto ocasionará que falten muchas vitaminas y minerales esenciales en su cuerpo, incluso si no tiene un peso bajo.

Lo mismo pasa en los perros y por eso es importante que la alimentación de tu perro esté bien equilibrada y sea nutritiva, ya que tanto el déficit como el exceso de ciertos nutrientes pueden dañar seriamente su salud.

Una alimentación equilibrada y nutritiva

síntomas de desnutrición en perros

Por desgracia, una gran cantidad de perros que son llevados al veterinario son tratados porque han sido descuidados o sufren de malnutrición. Esta malnutrición no siempre significa estar muy delgado: un perro puede estar obeso y malnutrido a la vez si la calidad de su comida es baja o está mal formulada.

Esto puede conducir a muchos problemas de salud, además de sólo tener bajo peso o sobrepeso. Niveles bajos de azúcar en la sangre pueden causar problemas en el hígado, los riñones, el corazón y otros órganos, y estas condiciones seguirán empeorando hasta que el perro esté en una dieta adecuada. Del mismo modo, el exceso de calorías y de ciertos minerales (como sodio o fósforo) puede favorecer obesidad, hipertensión e insuficiencia renal.

No es nada raro que los refugios rescaten y acojan perros con bajo peso o desnutridos, pero la buena noticia es que esto se puede revertir con la atención adecuada y una buena nutrición. En otros casos, el problema es un perro de casa con pienso barato, sobras o dietas caseras desequilibradas, que termina mostrando signos de déficits de vitaminas, calcio o proteínas.

En primer lugar, es importante que un perro desnutrido o malnutrido empiece a ser alimentado con comida de calidad y con un plan supervisado por el veterinario. Ya sea que hayas elegido alimentos crudos equilibrados, dieta tipo BARF supervisada, dietas comerciales húmedas o secas de alta gama, debes primero investigar si el alimento tiene la cantidad suficiente de proteínas de calidad, grasas saludables, vitaminas, minerales y energía que tu perro necesita.

No escojas un producto porque su precio sea más bajo, sino porque tenga la suficiente calidad y los nutrientes para tu perro. La mala calidad del alimento, con carencias de calcio, fósforo, vitaminas o proteína, puede generar raquitismo, osteodistrofias, alteraciones del crecimiento y debilidad general, especialmente en cachorros y perros jóvenes.

También es necesario hacer que tu perro tenga su nueva dieta equilibrada tan pronto como sea posible, ya que cuanto más tiempo esté desnutrido o malnutrido peor será la tensión que se va a ocasionar en sus órganos. En desnutriciones graves, el veterinario debe instaurar la dieta de forma progresiva para evitar el llamado síndrome de realimentación, controlando electrolitos, hidratación y peso de forma regular.

Recuerda que la salud de los perros es igual de importante que la de los humanos y que los animales, al igual que nosotros, necesitan ser tratados si sienten dolor o si están enfermos, pues los síntomas son igual de molestos para ellos. Signos como pérdida de apetito, apatía, vómitos, diarrea, pelaje apagado, mal olor o infecciones recurrentes suelen ser avisos claros de una mala nutrición o de enfermedades que afectan a la absorción de los nutrientes.

Si vas a adoptar una mascota, debes tener en cuenta que vas a necesitar aplicar una cierta cantidad de cuidados en ella. Su alimentación, salud y bienestar físico y emocional es tu responsabilidad, por lo que si sientes que no puedes tomar esta responsabilidad, no lleves a tu hogar una nueva mascota, que posiblemente luego termine siendo abandonada.

Principales causas de desnutrición y malnutrición en perros

perro con síntomas de mala nutrición

Cuando un perro está malnutrido no siempre es por falta de comida. Existen múltiples causas médicas y de manejo que pueden estar detrás:

  • Problemas médicos digestivos: tumores intestinales, inflamación crónica del intestino, crecimiento excesivo de bacterias, insuficiencia pancreática exocrina o síndromes de mala absorción disminuyen la capacidad de aprovechar los nutrientes, aunque el perro coma.
  • Parásitos intestinales: Giardia, lombrices y otros parásitos roban nutrientes y dañan la mucosa intestinal, originando adelgazamiento, diarreas y pelaje pobre. Un plan regular de desparasitación es esencial.
  • Enfermedades sistémicas: patologías hepáticas, renales, endocrinas o cardiacas alteran el metabolismo energético y pueden causar tanto pérdida de peso como obesidad secundaria.
  • Dolor o problemas en la boca: enfermedad dental, fracturas, tumores orales o cuerpos extraños en boca y esófago dificultan la masticación y causan rechazo del alimento.
  • Estrés y cambios de entorno: cambios en el hogar, nuevas mascotas o mudanzas pueden provocar inapetencia persistente y pérdida de peso si no se corrige.
  • Sobrealimentación y exceso de premios: dar demasiada comida, restos de mesa o chucherías muy calóricas provoca obesidad, diabetes y problemas articulares, a pesar de carecer de una nutrición equilibrada.
  • Mala calidad del alimento: dietas caseras mal formuladas o piensos muy pobres en nutrientes pueden ser calóricamente suficientes, pero deficitarios en vitaminas, calcio, ácidos grasos y proteínas, generando enfermedades a medio y largo plazo.

Identificar la causa concreta es clave para poder corregirla y garantizar que el perro reciba una nutrición adecuada y adaptada a sus necesidades de raza, edad, tamaño y actividad.

¿Cómo saber si un perro está desnutrido o malnutrido?

perro muy delgado desnutrido

Existe una tabla de puntuación corporal, en la cual se cataloga el aspecto físico de un perro en una escala del 1 al 9. Si el perro está por debajo del 5, entonces se considera delgado o desnutrido; si está por encima de 6-7, se considera con sobrepeso u obeso. Esta escala ayuda a valorar de forma visual y por palpación la cantidad de grasa y masa muscular del perro.

  • 1 y 2. Los huesos pélvicos, la columna vertebral y las áreas donde los huesos son prominentes serán evidenciadas a distancia. Ningún tipo de grasa se notará y será obvia la gran pérdida de masa muscular del animal, que puede mostrar debilidad y apatía severas.

3 y 4. Las caderas se pueden sentir sin presencia de grasa. La parte más externa de la columna vertebral está visible. Los huesos pélvicos del perro están siendo predominantes. Hay una delgadez evidente en las caderas y la zona abdominal, aunque menos extrema que en los grados 1 y 2.

5 y 6. Esta es la escala ideal, en donde todo perro debería encontrarse. La cintura puede sentirse sin exceso de grasa y se ve ligeramente marcada desde arriba. Las costillas se palpan con facilidad pero no se ven a simple vista. Toda la parte superior del perro puede ser observada sin exceso de grasa, con una masa muscular adecuada.

  1. Dificultad de ver la cintura del perro. Se ve una estructura gorda. Hay depósitos de grasa sobre la parte superior de la columna vertebral y en la base de la cola. La grasa abdominal puede estar presente, y al tacto es más difícil palpar las costillas.

8 y 9. En este punto se considera que el perro está obeso. Existen cantidades masivas de grasa en el tórax, espinas y base del cuello. Hay depósitos grandes de grasa en toda la estructura corporal y en el área abdominal. Aumenta notablemente el riesgo de problemas cardiovasculares, respiratorios y articulares, así como de diabetes y pancreatitis.

Síntomas de desnutrición y mala alimentación en perros

Además del índice de condición corporal, hay otros muchos signos que pueden indicar que la dieta de tu perro es inadecuada, ya sea por defecto o por exceso de nutrientes:

  • Pérdida de peso o emaciación: adelgazamiento progresivo, costillas muy marcadas, pérdida de masa muscular en lomo y patas.
  • Pelaje opaco y caída de pelo: el pelo se vuelve áspero, sin brillo, con caspa y zonas de alopecia. También pueden aparecer dermatitis, picores y alergias ligadas a una mala nutrición.
  • Alteraciones digestivas: diarreas frecuentes, heces blandas o muy secas, estreñimiento, gases con mal olor, vómitos repetidos o mal aliento constante suelen asociarse a dietas inadecuadas o a trastornos de absorción.
  • Olor corporal desagradable: un mal olor generalizado, no relacionado con la falta de higiene, puede estar asociado a sobrecarga hepática, mala digestión o exceso de ciertos ingredientes.
  • Otitis recurrentes: infecciones de oído que se repiten una y otra vez pueden tener un componente de alergia alimentaria o intolerancia a algún ingrediente de la dieta.
  • Desánimo y falta de energía: un perro apático, que juega poco o que se cansa enseguida, puede no estar recibiendo energía y nutrientes suficientes, o estar sufriendo enfermedades asociadas a la malnutrición.
  • Cambios de comportamiento relacionados con la comida: hurga en la basura, pide comida de forma exagerada, roba alimentos de la mesa o, al contrario, pierde el apetito y deja comida en el plato. Ambos extremos son señales de alerta.
  • Problemas de crecimiento en cachorros: patas arqueadas, dificultad para moverse, cojera o deformidades óseas pueden relacionarse con un aporte incorrecto de calcio y fósforo en edades tempranas.

Ante uno o varios de estos síntomas es imprescindible acudir al veterinario para valorar el estado general, descartar enfermedades de base y ajustar la dieta del perro de forma personalizada.

Perros con mayor riesgo de malnutrición

Algunos grupos de perros son especialmente sensibles a los desequilibrios nutricionales y requieren una vigilancia más estrecha:

  • Cachorros, sobre todo de razas grandes: necesitan un aporte correcto de calcio, fósforo, proteínas y energía para desarrollar huesos y articulaciones fuertes. Dietas incorrectas pueden favorecer displasia y osteodistrofias.
  • Perros muy mayores: suelen tener menos apetito, problemas de movilidad y enfermedades crónicas. Una malnutrición en esta etapa reduce su calidad y esperanza de vida.
  • Perros enfermos o convalecientes: requieren dietas específicas para controlar o recuperarse de su patología. Cualquier carencia o exceso puede agravar su situación.
  • Razas pequeñas y perros muy consentidos: tienden a ser caprichosos con la comida y a recibir muchos premios. Esto facilita tanto las dieta desequilibradas como la obesidad.
  • Perros rescatados o abandonados: suelen llegar con desnutrición severa, parasitosis y alteraciones digestivas, por lo que necesitan planes nutricionales progresivos y control veterinario intenso.

Cuidar la nutrición de tu perro, observar sus cambios de peso, pelaje y energía, y acudir al veterinario ante cualquier signo de alarma es la mejor forma de garantizar que tu compañero se mantenga sano, fuerte y con una buena calidad de vida durante muchos años.