
La Fundación ONCE del Perro Guía vive un momento clave en su trayectoria, combinando la puesta en marcha de unas instalaciones renovadas en la Comunidad de Madrid con acciones de sensibilización en distintas ciudades. Entre ellas destacan los actos previstos en el centro de Boadilla del Monte y las exhibiciones celebradas en Las Palmas de Gran Canaria, donde se ha puesto el foco en el papel de estos perros en la vida diaria de las personas ciegas.
La atención institucional se ha visto reforzada con la próxima visita de la infanta Sofía al complejo madrileño y con la implicación de diferentes administraciones locales y autonómicas. Todo ello contribuye a dar visibilidad al trabajo continuado de formación, cría y adiestramiento que permite que cientos de personas con discapacidad visual se muevan con más autonomía y seguridad por su entorno.
La visita de la infanta Sofía al centro de Boadilla del Monte
La Fundación ONCE del Perro Guía recibirá este viernes 30 de enero la visita de la infanta Sofía en su sede de Boadilla del Monte (Madrid), situada en el Camino de Alcorcón, s/n, a unos 20 kilómetros de la capital. Este acto será uno de los primeros compromisos en solitario de la hija menor de los Reyes y servirá para inaugurar el nuevo Complejo Clínico y Asistencial del centro.
El evento está previsto a las 11:00 horas y contará con una amplia representación institucional. Entre las autoridades confirmadas figuran la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez; el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de Boadilla del Monte, Francisco Javier Úbeda; y el presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, además de otros representantes públicos.
Durante la visita, la infanta realizará un recorrido guiado por el bloque hospitalario y el área de cría, donde podrá conocer de cerca el funcionamiento de la Aula de Estimulación Sensorial, un espacio destinado al trabajo temprano con cachorros de apenas dos meses. Esta aula forma parte del itinerario que siguen los perros hasta convertirse en asistentes plenamente operativos para personas ciegas o con baja visión.
La Agenda de la Casa del Rey ha enmarcado este acto dentro del progresivo aumento de la actividad institucional de la infanta Sofía, que compatibiliza sus estudios en el extranjero con su participación en eventos de carácter social y educativo. En esta ocasión, el foco se sitúa en la labor de la FOPG y en el impacto de sus programas sobre la autonomía de las personas con discapacidad visual.
ONCE ha señalado que, durante la jornada, la infanta también asistirá a una exhibición de perros guía en la que se mostrarán situaciones reales de movilidad: superación de obstáculos, uso de escaleras, cruces de peatones y desplazamientos en entornos urbanos. La institución recuerda que, desde su creación, la fundación ha contribuido a facilitar cerca de 4.000 perros guía en España.
Los medios de comunicación que deseen cubrir el acto deben acreditarse con antelación, antes de las 12:00 horas del miércoles 28 de enero, a través del Gabinete de Comunicación de la Casa Real, remitiendo un correo a comunicacion@casareal.es con nombre completo, medio y número de DNI, según la información facilitada a los periodistas.
Un complejo renovado con capacidad para formar hasta 200 perros guía al año
El centro de Boadilla del Monte fue creado con un objetivo muy concreto: proporcionar perros guía que permitan mejorar la autonomía y la seguridad en los desplazamientos de personas ciegas o con deficiencia visual grave. La Fundación ONCE del Perro Guía se constituyó en 1990 y, desde entonces, ha ido ampliando recursos e infraestructuras hasta consolidarse como referencia estatal en este ámbito.
Las instalaciones actuales ocupan alrededor de 100.000 metros cuadrados y están concebidas como un complejo integral en el que se desarrollan todas las fases necesarias para la formación de un perro guía. En un mismo recinto se concentran áreas de cría y selección de reproductores, espacios para el alojamiento y cuidado de cachorros, zonas de entrenamiento, una clínica veterinaria y dependencias destinadas al seguimiento sanitario y al bienestar de los animales.
Tras la renovación acometida en 2025, el centro ha incrementado su capacidad operativa hasta poder formar aproximadamente 200 perros guía al año. Este aumento de plazas permite responder mejor a la demanda de usuarios y reducir los tiempos de espera para aquellas personas que solicitan un perro como apoyo a su movilidad diaria.
El nuevo Complejo Clínico y Asistencial, que se inaugurará oficialmente durante la visita de la infanta, está preparado para acoger en torno a 175 perros al mismo tiempo. Esta infraestructura concentra servicios de hospitalización veterinaria, rehabilitación y cuidados postoperatorios y alojamientos adaptados para los animales en distintas fases de su proceso de formación.
Además de las áreas directamente ligadas al cuidado de los perros, el complejo dispone de una residencia para usuarios, donde las personas que van a recibir un perro guía pueden convivir durante un periodo de formación intensiva. Allí aprenden a manejar el arnés, interpretar las señales del animal y organizar la vida diaria en equipo, de forma que la incorporación del perro a su rutina sea lo más fluida posible.
Cómo se forma un perro guía: de cachorro a compañero de movilidad
El proceso para que un animal llegue a convertirse en perro guía operativo comienza desde edades muy tempranas. En la fase inicial, los cachorros pasan por un periodo de socialización y adaptación al entorno, en el que se les acostumbra a diferentes ruidos, espacios, personas y situaciones cotidianas. La recién estrenada Aula de Estimulación Sensorial es una pieza clave en esta etapa.
Cuando los perros crecen, entran en una fase de entrenamiento general donde se trabajan la obediencia básica, el autocontrol y la respuesta a órdenes sencillas. Posteriormente, comienzan el adiestramiento específico como perros guía, un periodo más intenso en el que se pulen las habilidades que necesitarán para desplazarse con seguridad por entornos urbanos complejos.
Entre las destrezas que aprenden destacan la detección de obstáculos en la acera o en el camino, la capacidad para subir y bajar escaleras con seguridad, la identificación de puertas, accesos y pasos de peatones y la habilidad para detenerse ante bordillos o situaciones de riesgo. También se entrenan para moverse en transportes públicos, acceder a edificios o desenvolverse en espacios concurridos.
El objetivo de este proceso no es solo que el perro obedezca órdenes, sino que sea capaz de tomar decisiones en situaciones concretas, lo que se conoce como «desobediencia inteligente». Por ejemplo, el animal debe negarse a cruzar una calle si percibe un peligro, aunque su usuario se lo indique. Esta combinación de entrenamiento técnico y vínculo emocional es lo que convierte a estos perros en una herramienta de movilidad tan específica.
Paralelamente, el equipo profesional de la Fundación realiza un seguimiento estrecho del bienestar físico y emocional de los animales. La clínica veterinaria del complejo se encarga de las revisiones periódicas, vacunaciones y cualquier intervención necesaria, mientras que los técnicos valoran el carácter, el nivel de estrés y la adaptación de cada perro al programa.
Formación para los usuarios: aprender a vivir y desplazarse con un perro guía
La labor de la Fundación ONCE del Perro Guía no se limita al adiestramiento de los animales. Una parte fundamental del programa consiste en la preparación de las personas que van a utilizarlos. Estos futuros usuarios acuden a la residencia del centro para completar un periodo formativo orientado a la vida diaria con el perro.
Durante su estancia, las personas aprenden a manejar el arnés, dar órdenes con claridad, interpretar las reacciones del animal y organizar las rutas habituales que recorrerán juntos. Se trabaja tanto en circuitos de entrenamiento como en calles y entornos reales, de modo que la transición a la vida cotidiana resulte lo más natural posible.
El enfoque de la Fundación busca que la relación entre usuario y perro sea segura y eficiente, pero también respetuosa y equilibrada. Se hace hincapié en el cuidado diario del animal, en la importancia del descanso y en el mantenimiento de unas rutinas que favorezcan la concentración cuando el perro está «trabajando» y la relajación cuando está en casa.
Actualmente, se estima que alrededor de 1.000 perros guía de la ONCE prestan servicio en todo el territorio español. Muchos de ellos han pasado por estas mismas instalaciones y han seguido un proceso similar de selección, entrenamiento y emparejamiento con su usuario. Esta red de perros guía constituye un apoyo clave para la autonomía personal de quienes tienen discapacidad visual.
El trabajo del centro no se detiene una vez que el perro se entrega al usuario. Los equipos de la Fundación mantienen un seguimiento posterior para comprobar que la adaptación es correcta, resolver dudas y ofrecer apoyo técnico si surge alguna incidencia. También se contemplan opciones de relevo cuando el perro se jubila y pasa a una etapa más tranquila, normalmente en el entorno de la propia familia usuaria o de acogida.
Exhibiciones en Las Palmas de Gran Canaria: educación y sensibilización desde la escuela
Mientras el centro de Boadilla del Monte prepara la inauguración de su nuevo complejo, la Fundación ONCE del Perro Guía ha desarrollado en Las Palmas de Gran Canaria una serie de actividades dirigidas a la ciudadanía y, de forma muy especial, a los centros educativos. Estas exhibiciones han tenido lugar en el Polideportivo Leoncio Castellano Arencibia, en el barrio de Tamaraceite.
La alcaldesa de la ciudad, Carolina Darias, ha asistido a las demostraciones acompañada por la concejala de Juventud y Deporte, Carla Campoamor, y por la concejala de Bienestar Social, Cuidados y Salud, Carmen Luz Vargas. También han estado presentes el delegado de la ONCE en Canarias, José Antonio López Mármol; la vicepresidenta del Consejo Territorial de la ONCE, Yurena García, y una representación de la Policía Local, entre otras autoridades.
Durante una de las exhibiciones, la alcaldesa realizó un recorrido por el circuito con un antifaz en los ojos, guiada por uno de los perros. Esta experiencia le permitió comprobar en primera persona cómo se siente desplazarse confiando únicamente en el trabajo del animal, y puso de relieve la relevancia de estos perros en la movilidad y la seguridad de las personas con discapacidad visual.
Las demostraciones, organizadas bajo el lema «Mucho más que un perro», han reunido a más de 200 alumnos de diversos colegios de la ciudad. Entre los centros participantes se encuentran el CEIP Adela Santana, CEIP Atlántida, CEIP Tauro, CEIP Nanda Cambres, CEIP Las Torres, CEIP León y Castillo, CEIP Las Canteras y CEIP Martín Chirino. El objetivo ha sido que los escolares vean de forma práctica cómo estos animales ayudan a superar obstáculos, cruzar pasos de peatones o utilizar escaleras con seguridad.
En el polideportivo se ha instalado un circuito específico en el que los instructores han explicado cada maniobra. Se han mostrado situaciones habituales en la calle y se ha insistido en que estos perros son, ante todo, una herramienta de autonomía personal para quienes no pueden ver, y no un simple acompañante. De este modo se ha buscado fomentar el respeto hacia su trabajo y recordar a la población que no deben distraerse cuando llevan el arnés puesto.
Canarias y el impacto local de los perros guía
Las actividades celebradas en Las Palmas de Gran Canaria han servido también para ofrecer una radiografía de la presencia de perros guía en el Archipiélago. Según los datos compartidos durante las exhibiciones, en Canarias hay actualmente 38 perros guía en activo, de los cuales 24 se encuentran en la isla de Gran Canaria. Esta cifra refleja tanto la utilidad del servicio como el compromiso de las instituciones con la inclusión.
El delegado de la ONCE en Canarias, José Antonio López Mármol, ha subrayado que este tipo de actos permiten acercar a la sociedad el trabajo que se desarrolla en la escuela de perros guía, desde las primeras fases de crianza y socialización hasta la instrucción avanzada. También ha agradecido el respaldo de los medios de comunicación, que contribuyen a difundir el mensaje de respeto y comprensión hacia estos animales.
Por su parte, la alcaldesa Carolina Darias ha destacado la importancia de concienciar desde edades tempranas para avanzar hacia una ciudad cada vez más inclusiva. Ha valorado la relación «directa y cercana» entre el Ayuntamiento y la ONCE y se ha comprometido a seguir respaldando las iniciativas que favorezcan la accesibilidad universal y la participación plena de las personas con discapacidad visual en la vida de la capital grancanaria.
Las exhibiciones han puesto en valor que la labor de los perros guía no se limita a acompañar a la persona ciega, sino que representa un avance en términos de derechos, inclusión y calidad de vida. Desde el consistorio se remarca la necesidad de que la ciudad esté preparada para proteger la labor de estos animales y garantizar que sus usuarios puedan moverse con plena autonomía en espacios públicos y privados.
Iniciativas como la demostración dirigida a unas 400 personas, guiada por instructoras especializadas en movilidad con perro guía, buscan reforzar esa idea de que se trata de un recurso esencial, con un alto nivel de preparación profesional detrás, que requiere la colaboración de toda la sociedad para funcionar en las mejores condiciones.
En conjunto, la combinación de nuevas instalaciones en Madrid, la ampliación de programas de formación y las actividades de sensibilización en ciudades como Las Palmas de Gran Canaria dibuja un escenario en el que la Fundación ONCE del Perro Guía refuerza su papel como pieza central en la autonomía de las personas con discapacidad visual en España, manteniendo la vista puesta en seguir aumentando el número de perros disponibles y en consolidar una red de apoyo cada vez más amplia y consciente.

