La forma de alimentar a nuestras mascotas está cambiando a pasos agigantados en los últimos años. A la vez que el consumo de pescado fresco disminuye en los hogares españoles, el sector de animales de compañía vive un auge sin precedentes. Ante este nuevo panorama, las pescaderías tradicionales han encontrado una oportunidad de negocio ampliando su oferta y adaptándose a las demandas de las familias actuales.
La irrupción de productos pesqueros envasados para perros y gatos se presenta como una respuesta innovadora a la caída de ventas en pescados y mariscos destinados al consumo humano. Esta estrategia viene impulsada por la Federación de Asociaciones de Empresarios Detallistas de Pescados (Fedepesca) con el respaldo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y busca no solo recuperar clientela, sino también captar a un público que considera a sus mascotas un miembro más de la familia.
El pescado, protagonista en la dieta animal: la apuesta de las pescaderías tradicionales
La campaña lanzada por Fedepesca bajo lemas como “Compra para ti, compra para toda la familia” y “¡En la pescadería también hay alimento para tu compi peludo!” persigue ampliar el abanico de opciones para los dueños de mascotas en las pescaderías de barrio. La idea es sencilla: aprovechar que los españoles destinan cada vez más recursos a la alimentación de sus animales de compañía, y ofrecerles alternativas de calidad basadas en pescado.
El proyecto ha arrancado en Madrid con la introducción de productos pesqueros envasados especialmente formulados para perros y gatos, en colaboración con una empresa mayorista especializada en alimentación animal. Las asociaciones de pescaderos de Sevilla y Cataluña ya han mostrado interés en sumarse, lo que apunta a una posible expansión a nivel nacional.
Los alimentos ofertados no solo se centran en el pescado fresco (que siempre ha estado disponible para quienes preferían comprarlo para sus mascotas), sino que ahora se comercializan en formato envasado, lo que garantiza una mayor durabilidad, facilidad de almacenamiento y variedad de recetas. En la elaboración se emplean partes del pescado que, comúnmente, se descartan en el consumo humano, como cabezas, colas, espinas y piel, además de excedentes de especies como bacaladillas, arenques, sardinas y caballas, contribuyendo así a aprovechar mejor los recursos y fomentar una economía circular.
La colaboración de marcas como Dibaq ha permitido la llegada de productos en lata y recetas inspiradas en platos tradicionales (como pulpo a la gallega o bacalao a la portuguesa), sin cereales y con alto valor nutricional para satisfacer las necesidades específicas de perros y gatos.
Crecimiento del mercado y cambio en los hábitos de consumo
La proliferación de mascotas en los hogares españoles es un hecho: según cifras oficiales, hay más de 10,9 millones de perros y gatos registrados en el país. Si se incluyen los animales no censados, la cifra podría superar ampliamente los 30 millones. Este crecimiento se traduce en un sector económico al alza, con un volumen de ventas de alimentos para mascotas que ascendió de 561.000 toneladas en 2023 a 573.000 en 2024.
En paralelo, el consumo de pescado en España continúa descendiendo. En 2003, cada persona consumía de media unos 28 kilos anuales de productos pesqueros, cifra que cayó a 18,9 kilos en 2023 y, por primera vez, por debajo de los 18 kilos en 2024. Las pescaderías, conscientes de la importancia de reinventarse, han diversificado su oferta sumando servicios de venta online, algas y, ahora, alimentos pesqueros para animales.
La irrupción de este producto en pescaderías no es casualidad, teniendo en cuenta que los supermercados llevan tiempo ofreciendo gamas de comida marina para mascotas. Ahora, el canal tradicional quiere posicionarse como referente de confianza, calidad y cercanía también en este nicho emergente.
Recomendaciones para la alimentación en verano: hidratación, variedad y transición
Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, es fundamental adaptar la dieta de perros y gatos. Las altas temperaturas afectan a su apetito, hidratación y necesidades energéticas. Según expertos en nutrición animal, es habitual que en los meses calurosos los animales coman un 15% menos, por lo que conviene ajustar raciones y fomentar la ingesta de alimentos húmedos, que aportan hidratación y son fácilmente digeribles.
Una transición paulatina entre diferentes tipos de comida es recomendable para evitar problemas digestivos, sobre todo si hay cambios de marca o formato durante las vacaciones. Además, la variedad (introduciendo ingredientes y texturas distintas) enriquece su microbiota y mejora su bienestar general.
Snacks semihúmedos, conservas o trozos de carne en salsa, y frutas frescas como melón o sandía (siempre sin semillas ni corteza) pueden ser buenas opciones, evitando excesos calóricos o novedades muy bruscas que puedan alterar su rutina digestiva.
La hidratación, clave en los meses más calurosos, puede asegurarse con alimentos húmedos y ofreciendo agua fresca en todo momento. Los dueños deben observar señales de alerta como apatía, pérdida de peso o problemas digestivos y consultar con el veterinario si detectan cualquier cambio relevante.
Los alimentos pesqueros para mascotas no solo responden a una tendencia de salud y sostenibilidad, sino que también se convierten en una opción cada vez más popular entre los propietarios, que buscan ofrecer a sus animales una alimentación más natural y equilibrada en consonancia con sus preferencias y valores.