La Parada Militar 2025 en el Parque O’Higgins volvió a dejar uno de sus momentos más esperados: el paso de los cachorros de Carabineros. Con la presencia del Presidente Gabriel Boric, la ministra de Defensa Adriana Delpiano y autoridades de las Fuerzas Armadas y de orden, el desfile reunió a más de 8.000 efectivos en una jornada marcada por la formación y disciplina y la cercanía con el público.
Entre el ruido marcial y el ambiente festivo del 19 de septiembre, el protagonismo se lo llevó la patrulla canina de la institución. El tradicional “paso de los perritos” volvió a ser el instante más aplaudido, con cachorros en formación y ejemplares en socialización que dieron una muestra de su entrenamiento y temperamento amigable.
Pequeños grandes aliados: nuevas razas para detección

Este año se incorporaron razas de menor tamaño pensadas para trabajos específicos en espacios reducidos. Según la planificación de la unidad canina, los Beagles y el Pastor Ganadero Australiano refuerzan la capacidad de rastreo en lugares de difícil acceso, donde la agilidad y la talla marcan la diferencia.
En esa línea, se presentaron dos cachorros Beagle de tres meses que ya iniciaron su proceso de aprendizaje. Su objetivo es formarse en detección de sustancias para, de cara al próximo año, asumir tareas operativas en escenarios que exigen olfato fino y movilidad en zonas estrechas.
Cachorros en socialización y perros en formación
Junto a estos “pequeños especialistas”, desfilaron ejemplares en distintas fases de adiestramiento. Destacaron los Golden Retriever, valorados por su carácter dócil y su adaptabilidad, que encabezaron la presencia de perros en socialización, además de perros adolescentes con más rodaje que mostraron su avance en obediencia y control.
También se vio a una camada de Labrador y Golden Retriever de dos meses, parte de la nueva generación que está conociendo el entorno, los estímulos del desfile y el contacto con la ciudadanía. Entre ellos, un grupo de siete hermanitos y otros tres cachorros, de pelaje negro y café, llamó la atención por su coordinación pese a su corta edad.
Nombres, edades y cómo se preparan
Con la natural curiosidad de su etapa, los más pequeños respondieron con energía al juego y a las primeras rutinas de adiestramiento. Integrantes de la unidad explicaron que en estos meses el foco está en la socialización y el vínculo, para que más adelante puedan especializarse en rastreo, búsqueda o apoyo a patrullajes.
Entre los protagonistas ya bautizados se encuentran Mohana, Merlot, Merlina, Maite y Mango, siguiendo la tradición de asignar nombres por letras. La elección facilita el registro de camadas y, de paso, acerca a la ciudadanía a unos canes que, con su simpatía, humanizan la labor policial.
El paso por la elipse y la respuesta del público
Antes de su entrada a la elipse del Parque O’Higgins, medios acreditados pudieron ver en exclusiva la preparación de la patrulla canina. Allí se remarcó que los cachorros de menor tamaño serán clave en operativos en espacios confinados, mientras que los de mayor porte seguirán reforzando funciones de búsqueda y apoyo en terreno.
Ya en el desfile, los más jóvenes recibieron caricias y aplausos desde las tribunas, y los ejemplares con más experiencia cerraron la presentación con precisión. La combinación de ternura y disciplina volvió a explicar por qué el paso de los perritos es uno de los hitos que el público espera cada año.
La edición 2025 dejó claro el rumbo de la unidad canina de Carabineros: consolidar la formación de sus camadas, incorporar razas adecuadas a tareas muy concretas y mantener un vínculo cercano con la comunidad. Entre nuevas incorporaciones, socialización temprana y especialización, los cachorros que hoy acaparan miradas serán, en poco tiempo, piezas esenciales en labores de seguridad y prevención.