
La concejalĂa de Bienestar Animal de Alzira ha dado el pistoletazo de salida a una iniciativa que promete cambiar el aspecto de nuestras calles y la gestiĂ³n de nuestras mascotas. Bajo el lema ‘Yo tambiĂ©n tengo ADN alzireño’, se pone en marcha un sistema de identificaciĂ³n que va un paso mĂ¡s allĂ¡ del microchip tradicional. A partir de ahora, la huella genĂ©tica de los perros serĂ¡ la clave para fomentar la responsabilidad de los propietarios y garantizar que el municipio se mantenga mucho mĂ¡s limpio y saludable para todos.
Esta medida no solo busca perseguir a quienes se olvidan de recoger lo que sus mascotas dejan atrĂ¡s, sino que tambiĂ©n sirve de escudo protector para los propios animales. Contar con un registro censal basado en el ADN permite localizar con mayor rapidez a perros extraviados o identificar con pruebas irrefutables casos de maltrato o abandono. Es, en definitiva, una apuesta por la convivencia ciudadana que sitĂºa a la localidad en la lista de municipios que aplican tecnologĂa genĂ©tica para mejorar la vida urbana.
Plazos y costes del nuevo registro obligatorio
Si tienes un peludo correteando por casa, es importante que no te duermas en los laureles con los plazos. El Ayuntamiento ha diseñado una tabla de precios progresiva, por lo que los vecinos que se den mĂ¡s prisa en realizar el trĂ¡mite podrĂ¡n ahorrar unos cuantos euros. Desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre de 2026, realizar la extracciĂ³n de ADN tendrĂ¡ un coste de 35 euros, una tarifa bonificada para incentivar la participaciĂ³n inicial.
Conforme avance el año, el precio irĂ¡ subiendo ligeramente. Entre octubre y diciembre de 2026 la tasa pasarĂ¡ a ser de 40 euros, mientras que a partir de enero de 2027 el coste definitivo serĂ¡ de 45 euros. La intenciĂ³n es que para el comienzo del nuevo año, la gran mayorĂa de los aproximadamente 4.000 perros que se calcula que viven en Alzira ya estĂ©n debidamente fichados en la base de datos municipal.
CĂ³mo tramitar la chapa identificativa y el ADN

El procedimiento es bastante sencillo y, lo mĂ¡s importante, no le causarĂ¡ ninguna molestia a tu perro. Primero hay que rellenar un formulario a travĂ©s de los cĂ³digos QR que encontrarĂ¡s en folletos y carteles de la campaña y realizar el pago. Una vez hecho esto, recibirĂ¡s un vale en tu correo electrĂ³nico con el que podrĂ¡s pedir cita previa en las clĂnicas veterinarias que colaboran con la empresa ADN Canino en este proyecto.
Los centros autorizados para realizar la toma de muestras son la ClĂnica Veterinaria Castells, Alzivet y La Terreta. En la cita, el veterinario recogerĂ¡ un poco de saliva del animal de forma indolora y se le entregarĂ¡ al dueño una chapa con un cĂ³digo QR. Este distintivo es fundamental, ya que cualquier persona que encuentre al perro si se pierde podrĂ¡ escanearlo para ver el nombre del animal y el telĂ©fono de contacto del propietario de forma inmediata.
Vigilancia y sanciones en la vĂa pĂºblica
La normativa se pondrĂ¡ realmente seria a partir del 1 de enero de 2027, fecha en la que comenzarĂ¡n las patrullas de muestreo. Un tĂ©cnico especializado de la empresa adjudicataria recorrerĂ¡ las zonas mĂ¡s conflictivas de la ciudad, como Tulell, la zona del rĂo o los alrededores del colegio Gloria Fuertes, siempre acompañado por un agente de la PolicĂa Local para levantar acta y garantizar la veracidad de la prueba recogida en la calle.
No recoger los excrementos o no tener al perro censado cuando termine la campaña puede salir bastante caro. Las multas por estos comportamientos incĂvicos pueden oscilar entre los 100 y los 750 euros para infracciones leves, aunque la ordenanza municipal contempla sanciones mucho mĂ¡s elevadas, de hasta 3.000 euros, para los casos considerados muy graves o por reincidencia constante. Es una forma de asegurar que nadie se escaquee de sus obligaciones como dueño.
Un modelo basado en el éxito de otras ciudades
Esta estrategia no es un experimento a ciegas, sino que se apoya en los excelentes resultados obtenidos en localidades vecinas como Almussafes. En dicho municipio, desde que se implantĂ³ el control genĂ©tico, la presencia de heces en las calles ha bajado un 90%. Es un dato que invita al optimismo, ya que demuestra que la medida funciona como un potente elemento disuasorio para ese pequeño porcentaje de dueños que aĂºn no cumple con las normas bĂ¡sicas de limpieza.
Al final, lo que se busca es que el civismo sea la nota dominante en todos los barrios de Alzira. Con la colaboraciĂ³n de la PolicĂa, las brigadas de limpieza y, sobre todo, de los propietarios responsables, se pretende que disfrutar de los espacios pĂºblicos sea mĂ¡s agradable para todos. El registro de ADN se convierte asĂ en una herramienta esencial para que tener una mascota sea sinĂ³nimo de responsabilidad y respeto hacia el resto de los vecinos.
