
El transporte sanitario en Mallorca ha dado recientemente un paso clave en materia de accesibilidad e inclusión: desde este año, los perros guía ya pueden acompañar a sus dueños en ambulancias no urgentes del sistema público balear, algo que hasta ahora era complicado por la falta de un sistema seguro en los vehículos. Este avance permite que las personas con discapacidad que dependen de estos animales para su día a día puedan desplazarse a centros sanitarios sin tener que dejar atrás a su compañero indispensable. Aprende más sobre cómo se forma un perro guía en Mallorca.
Gracias a la instalación de dispositivos de anclaje homologados, estos perros pueden viajar en la cabina junto al paciente, con las mismas garantías de seguridad que cualquier otro ocupante. El sistema –similar a un cinturón de seguridad, pero adaptado a la correa del animal– ha sido presentado oficialmente por la Conselleria de Salut y la ONCE, y ya está disponible en todas las ambulancias no urgentes gestionadas por la empresa pública GSAIB.
Un avance necesario para la independencia y la seguridad

Hasta la fecha, los perros guía no podían acceder a las ambulancias en Mallorca porque no existían medidas seguras para su traslado. Esto suponía que muchos usuarios dependieran de familiares para hacerse cargo de su animal durante el viaje sanitario, lo que reducía su autonomía y, en ocasiones, complicaba su acceso a tratamientos médicos programados.
Con la nueva medida, el paso adelante es doble: por un lado, se equiparan los derechos de las personas con discapacidad en Baleares al resto de España –solo Madrid y Cataluña contaban con sistemas similares–, y por otro, se refuerza la filosofía de inclusión al permitir que los pacientes acudan solos, con su perro guía, a consultas, sesiones de diálisis, rehabilitación y otros procesos médicos. Entiende cómo el apoyo del perro guía mejora la salud y autonomía.
La presidenta del Consejo Territorial de la ONCE en Baleares, Alejandra Luque, ha destacado que estos animales «no son simples mascotas, sino auxiliares de movilidad esenciales» para sus usuarios, proporcionándoles seguridad, autonomía y apoyo emocional en el día a día.
El personal del transporte sanitario público en Mallorca ha recibido formación específica sobre el uso de los nuevos dispositivos y el protocolo a seguir cuando un usuario viaja con perro de asistencia. De este modo, la implantación del sistema ha ido acompañada de sesiones informativas, asegurando que los trabajadores están preparados para manejar correctamente estas situaciones y para ofrecer atención tanto al paciente como al animal.
Los cinturones de seguridad para perros guía se han distribuido en todas las bases operativas de ambulancias no urgentes del archipiélago. Aunque esta medida, por el momento, afecta solo a los traslados programados (no de emergencia), representa un precedente importante en favor de los derechos de las personas con discapacidad en las islas.
Actualmente, en las Islas Baleares hay 15 perros guía vinculados a personas con discapacidad visual, aunque el número de potenciales usuarios es mayor, dado que la normativa estatal ampara como beneficiarios también a quienes presentan discapacidad auditiva, movilidad reducida, trastornos del espectro autista, epilepsia o diabetes. En 2024, se contabilizaron cerca de 50 traslados en ambulancias no urgentes a usuarios que necesitaban llevar consigo a su perro guía; y solo en los primeros meses de 2025, esa cifra ya supera la veintena, lo que evidencia la alta demanda y utilidad del servicio.
Para quienes conviven con un perro guía, este avance es más que una simple mejora logística. Ángel Urraca, vicepresidente de la ONCE en Baleares, explica que su perro le ayuda a superar los obstáculos cotidianos y, sobre todo, le aporta la tranquilidad de saber que puede acceder al transporte sanitario sin dejar atrás a su compañero. «Somos una unidad», señala, «no es solo cuestión de movilidad, sino de mantener mi independencia y bienestar».
El deportista paralímpico Joan Munar, otro usuario, destaca lo importante que resulta no tener que elegir entre su salud o separarse de su perro: «Ahora puedo ir al hospital con él, sin depender de nadie y con la seguridad de que ambos estamos protegidos».
Además del apoyo en la movilidad y la seguridad, el acompañamiento emocional que brinda el perro guía durante los traslados y estancias hospitalarias es fundamental, especialmente en momentos de vulnerabilidad o ingreso clínico.
Este avance en Mallorca subraya la importancia de garantizar derechos, autonomía y dignidad a quienes dependen de un perro de asistencia, adaptando los servicios públicos para responder a sus necesidades y asegurando una convivencia respetuosa y segura.