Como ya sucede en otras capitales europeas y ciudades como Nueva York, a partir de hoy los perros podrán viajar en el metro de Madrid con sus dueños. Una iniciativa que se ha llevado a cabo debido a la gran cantidad de peticiones que se vienen haciendo en este sentido desde hace tiempo. De esta forma ya es más fácil desplazarse por la ciudad con el perro de forma más rápida.
En lugares como Lisboa, Londres, Berlín o Bruselas también cuentan con una ley que permite que los perros puedan viajar en el metro, facilitando así los desplazamientos a las personas con mascotas, y dándoles la oportunidad de usar los transportes públicos a los peludetes. Sin duda es una gran iniciativa que nos gusta.
Requisitos básicos para viajar con perros en el Metro de Madrid

A la hora de viajar en el metro de Madrid hay algunos requisitos. Solamente puede ir un perro por persona, con bozal y con correa que no supere los 50 centímetros. Estas condiciones deben permanecer hasta que se salga de las instalaciones del metro. El trayecto no tiene coste adicional por llevar al perro cuando viaja atado, y se considera que el responsable humano será quien se haga cargo de cualquier daño o molestia que pueda ocasionar el animal.
Además, los perros deben estar correctamente identificados con microchip o sistemas de localización como GPS, tal y como marca la normativa de animales de compañía de la Comunidad de Madrid. Esta identificación es imprescindible para poder acceder a la red y permite localizar al responsable en caso de incidente o pérdida dentro de las instalaciones.
Los perros deberán viajar en el último vagón habilitado de cada tren y no pueden, en ningún caso, ocupar los asientos. En el caso concreto de Metro Ligero 1, deberán viajar en los coches centrales para facilitar la distribución de pasajeros y mantener la seguridad. Es importante que el perro permanezca siempre junto a su cuidador y no se mueva libremente por el vagón.
Otro punto clave es el uso de las instalaciones: podrán utilizar los ascensores siempre que no obstaculicen las puertas, que el grado de ocupación lo permita y que no se ocasionen molestias a otras personas. En ningún caso se podrán utilizar escaleras mecánicas ni pasillos rodantes con el perro, ya que suponen un riesgo para las patas y la cola del animal. Siempre que sea posible, se recomienda optar por las escaleras fijas o los ascensores.
El personal de Metro puede limitar el acceso con mascotas si se producen aglomeraciones o si se considera que el animal puede resultar peligroso o molesto por su comportamiento, olor, ruido o tamaño del transportín. Por tanto, aunque la norma general permite viajar con perro, siempre queda supeditado a las condiciones de seguridad y convivencia en cada momento.
Horarios permitidos y franjas restringidas

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta son los horarios. El acceso está permitido de lunes a viernes a lo largo de todo el horario de servicio, a excepción de las franjas de mayor afluencia de viajeros. En estas horas punta, los perros no pueden entrar para evitar aglomeraciones y situaciones de estrés tanto para los pasajeros como para los propios animals.
Fuera de estas horas punta, los perros pueden viajar con normalidad, siempre cumpliendo con el resto de condiciones de acceso: bozal, correa corta, un perro por persona y último vagón. Durante los fines de semana y festivos, así como en los meses de verano, el acceso se vuelve más flexible y suele no tener limitación horaria, lo que facilita que las familias puedan organizar planes con sus mascotas aprovechando los días libres.
Aunque estas franjas sin restricciones hacen muy cómodo moverse con el perro, conviene recordar que el acceso podrá limitarse en aquellos casos en los que haya aglomeraciones, tanto por la seguridad de los pasajeros como por la de los propios animales. Por ello, siempre es buena idea evitar las líneas y estaciones más saturadas y optar por horas con menor tráfico.
El metro de Madrid está considerado uno de los mejores suburbanos del mundo, pero moverse en él con nuestros amigos de cuatro patas exige conocer bien estas reglas. Las normas que regulan horarios y zonas de acceso están pensadas para compatibilizar un sistema de transporte muy utilizado con la presencia creciente de perros en la ciudad, que se ha disparado en los últimos años.
De este modo, los pasajeros que quieran moverse con su mascota podrán hacerlo de lunes a viernes evitando las horas punta, y aprovechar de forma especial los fines de semana, festivos y meses de verano, cuando la red suele estar más tranquila y es más sencillo planificar trayectos largos o actividades de ocio con el perro.
Normas de comportamiento y responsabilidad del cuidador

Viajar con perro en el metro implica cumplir unas normas de convivencia. El perro debe ir siempre con bozal, sujeto con una correa de menos de 50 cm (no extensible) y permanecer a tu lado, sin bloquear puertas ni pasillos. No está permitido que el animal ocupe asiento ni que se desplace sin control por el vagón, y el responsable debe vigilar que no moleste a otros usuarios.
El responsable del animal es quien responde de la integridad del perro y de los posibles daños que pueda causar a personas, otros animales o a las instalaciones. Por eso, si tu perro se asusta fácilmente, es muy nervioso o reactivo con otros perros o personas, es recomendable valorar si el metro es la mejor opción para él o si es preferible buscar alternativas más tranquilas.
Estos son los requisitos que limitan ese acceso al metro, pero a pesar de que solo sea un vagón, es una iniciativa estupenda. Los perros ya pueden ir en el metro, y sus dueños pueden pasearlos de un lado a otro de la ciudad de forma rápida y segura, sobre todo en esta época en la que hay altas temperaturas en el exterior y el transporte subterráneo se convierte en una opción muy cómoda frente a los desplazamientos largos a pie.
Estas iniciativas que buscan un mejor trato para los animales nos parecen estupendas. Hasta ahora solo se podía acceder con animales pequeños en un habitáculo de transporte, o bien con perros guía con la señalización adecuada. Ahora el metro ya es un lugar en el que pueden ir todos los perros de Madrid, siempre que cumplan las normas, lo que supone un gran avance en materia de movilidad y bienestar animal.
Muchas veces aparece la duda de si los animales pueden acceder al transporte público, lo que se convierte en un impedimento al salir con nuestra mascota a la calle. Viajar en Metro de Madrid con perro es posible, pero es necesario respetar las normas y horarios específicos para ello. De este modo, se garantiza la convivencia entre usuarios y animales y se consolida un modelo de transporte cada vez más pet friendly, en línea con otras grandes ciudades europeas.
Con todo lo anterior, moverse con perro en el Metro de Madrid es hoy una opción real y cómoda si se planifica el horario, se escogen las zonas menos saturadas y se tiene en cuenta el bienestar del animal, que debe vivir la experiencia de forma tranquila y segura para que este medio de transporte se convierta en un aliado más en el día a día.