La localidad neerlandesa de Kaatsheuvel se ha convertido estos días en el epicentro mundial para los amantes de los canes. Allí, una jovencísima deportista de solo 14 años, Manuela Blanco Vargas, está captando todas las miradas al representar a España en la cita más exigente del calendario internacional para esta raza. Se trata de una aventura que no solo pone a prueba su destreza técnica, sino también el vínculo inquebrantable que mantiene con su perra Yuma, su compañera de fatigas en el campo de trabajo.
Este evento, conocido como el WUSV Universal Sieger, no es un concurso cualquiera, ya que reúne a los mejores binomios del planeta en una lucha por demostrar quién es el ejemplar más equilibrado y funcional. La algecireña ha llegado hasta aquí tras una temporada de ensueño a nivel nacional, demostrando que la edad no es un impedimento cuando se tiene talento y se trabaja de lo lindo bajo la presión de la alta competición.
Una clasificación lograda a base de esfuerzo
El camino de Manuela hasta las instalaciones del Sportpark Eikendijk no ha sido precisamente un camino de rosas. Su billete para el Mundial lo consiguió con total autoridad tras firmar una actuación para el recuerdo en el Campeonato de España celebrado en Santo Domingo de Silos. En aquella cita, no solo se hizo con el subcampeonato, sino que dejó a todos boquiabiertos al obtener las puntuaciones más altas en las disciplinas de rastro y obediencia, lo que la catapultó directamente a la selección nacional.
Lo que hace que su historia sea aún más especial es que se ha convertido en la guía más joven en alcanzar semejante nivel competitivo. A pesar de su corta edad, Manuela ha demostrado una madurez pasmosa frente a guías veteranos, manejando los tiempos y la tensión de las pruebas como si llevara toda la vida en esto. Su progresión ha sido constante, y este viaje a tierras holandesas es el premio justo a un año donde no ha bajado el ritmo en ningún momento.
¿En qué consiste el examen del Universal Sieger?
Para los que no estén puestos en el tema, el WUSV Universal Sieger es una prueba de fuego que evalúa al animal de forma integral. No basta con que el perro sea bonito o que sepa seguir un rastro; tiene que ser el paquete completo. La competición se divide en tres jornadas intensas donde se combinan las pruebas de trabajo IGP (rastreo, obediencia y protección) con una valoración morfológica en la que se analiza la estructura física del ejemplar.
El estadio de vv DESK es el escenario principal donde se miden estas capacidades, mientras que las zonas rurales de los alrededores sirven para los ejercicios de olfato. Es un desafío físico y mental brutal tanto para el perro como para el guía. La idea de este formato es encontrar al pastor alemán más completo y funcional, aquel que mantenga las aptitudes de trabajo que dieron fama a la raza sin descuidar su estándar físico y de salud.
Entrenamientos a muchos kilómetros de casa
La preparación de esta joven algecireña tiene un mérito añadido por las complicaciones logísticas que ha tenido que superar. Debido a que en su entorno cercano no abundan los centros especializados para el alto rendimiento en esta disciplina, Manuela se desplaza regularmente hasta el Club de la Vieja Encina en Peñaflor, en la provincia de Sevilla. Bajo la batuta de Enrique Escobar, ha pulido cada detalle de su técnica para llegar en las mejores condiciones posibles a Holanda.
Además de su faceta puramente deportiva, la familia de Manuela tiene unas raíces que tiran mucho hacia el sur, concretamente hacia Granada. Su padre, Javier Blanco Coronil, es un viejo conocido del fútbol granadino tras su paso por el juvenil del Granada CF y el CD Santa Fe. Esos lazos familiares con Otura y Alhendín hacen que desde tierras granadinas se siga con especial cariño cada paso que da la joven en este Mundial, sintiendo sus éxitos como algo propio.
La cita en Kaatsheuvel no es solo el cierre de una temporada, sino el inicio de una prometedora carrera para la algecireña. Con el respaldo de su familia, su club en Sevilla y sus raíces granadinas, Manuela Blanco Vargas y Yuma han demostrado que el esfuerzo diario y la pasión por el pastor alemán pueden romper cualquier barrera generacional. España cuenta ahora con una representante de excepción en el escenario mundial que, independientemente del resultado final, ya ha hecho historia al situarse entre la élite absoluta de esta disciplina tan exigente.