Hace algunas dĂ©cadas, razas como el Rottweiller, el Pitbull, el Schnauzer, el Caniche, el DĂłberman o el Chihuahua tenĂan algo en comĂşn, y es que sus orejas y rabos solĂan ser cortados cuando eran cachorros. El motivo era cumplir con los estándares estĂ©ticos impuestos, y las consecuencias para su salud y comportamiento social pueden ser profundamente negativas.
De hecho, las Sociedades Protectoras de Animales muestran su rechazo a esta amputaciĂłn, y en la mayorĂa de las Comunidades AutĂłnomas de España está prohibida siempre y cuando no sea por razones terapĂ©uticas. Además, mientras que antiguamente cualquier criador podĂa llevar a cabo la cirugĂa, actualmente solo puede ser realizada por un veterinario.
Y es que al contrario de lo que a veces se cree, estos cortes resultan realmente dolorosos para el perro. Por ejemplo, amputar su cola supone perforar mĂşsculos, tendones y nervios, asĂ como las conexiones entre el hueso y el cartĂlago. Se realiza sin ningĂşn tipo de anestesia, y produce fuertes inflamaciones y molestias hasta que el tejido se cicatrice. Además, conlleva el riesgo de infecciones.
No debemos olvidar que la cola forma parte de la columna vertebral del animal, compuesta por unas vĂ©rtebras denominadas caudales, junto a otros tejidos. Esto nos da una pista sobre el daño que supone esta amputaciĂłn. Por no hablar del hecho de que esta parte de su anatomĂa le ayuda a mantener el equilibrio cuando corre, salta o gira. Asimismo, si la cirugĂa no se realiza adecuadamente puede comprometer el bienestar de los huesos y de la columna, y dar lugar a una infecciĂłn generalizada (septicemia) que ponga en peligro la vida del perro.
Por otro lado, tanto las orejas como la cola juegan un papel fundamental en el lenguaje corporal de estos animales, por lo que al cortarlos, limitamos su capacidad de comunicación. Esto favorece la aparición de problemas de comportamiento, como una socialización deficiente o una actitud agresiva. Al verse con estas partes de su cuerpo dañadas, se sienten vulnerables ante la presencia de otros canes.