La creatividad y la sensibilidad social se dieron cita en el Brasil Open de tenis, donde perros sin hogar fueron protagonistas de una de las iniciativas más aplaudidas en el mundo del deporte. Estos perros, rescatados de las calles y entrenados por ONGs, participaron activamente como recogepelotas en partidos de exhibición, atrayendo todas las miradas y generando un mensaje potente sobre la adopción y el bienestar animal.
Una iniciativa solidaria en la pista

Habitualmente acostumbramos a ver a perros desempeñando distintos trabajos: como perros policía, de terapia o de rescate. Sin embargo, resulta poco común verlos desempeñando tareas como recogepelotas durante un torneo internacional. Esta innovación tuvo como finalidad concienciar al público sobre el grave problema del abandono animal y recordar la importancia de la tenencia responsable y la adopción de mascotas.
El Brasil Open contó con la colaboración de reconocidas ONGs como ABEAC (Asociación de Bienestar Animal de Amigos de Celia), “Projeto Segunda Chance” y “Cão sem dono,” quienes entrenaron con esmero a los canes para que pudieran servir en sus tareas durante los partidos. Perros como Dexter, Ovelha y Pretinha fueron algunos de los protagonistas, recorriendo la pista y deleitando a los asistentes con su simpatía y habilidades.
- El objetivo central fue incentivar la adopción de perros sin hogar y erradicar prejuicios sobre animales mestizos o de color oscuro – un problema real en la adopción en Brasil.
- La empresa PremieR Pet, promotora del evento, apostó por visibilizar la causa de los perros abandonados y recalcar su capacidad para ser grandes compañeros y miembros de la familia.
Momentos inolvidables y un mensaje de esperanza

Durante los partidos de exhibición, el público pudo observar casos tan simpáticos como el de Pretinha, que saltó a la cancha con muñequeras y pañuelo azul, desconcertando a los tenistas al resistirse a devolver la pelota y aportando situaciones cómicas que hicieron estallar al público en aplausos y risas. Muchos jugadores expresaron su admiración y hasta su deseo de adoptar perros tras compartir pista con ellos.
Hasta seis perros participaron en varias ediciones de este evento, realizando demostraciones de sus capacidades antes de partidos clave de semifinales y dobles, y generando una repercusión que no tardó en cruzar fronteras. Gracias al éxito de la primera edición, los perros participantes lograron encontrar un hogar, e incluso uno recibió el nombre de Serena, en honor a la célebre tenista estadounidense.
La estrategia de los organizadores consiguió que adoptantes potenciales pudieran acercarse, ver el carácter afable y la inteligencia de los perros disponibles y descubrir que, sin importar su edad o historia, estos animales pueden convertirse en auténticos amigos fieles.
Implicación social y repercusión internacional
Este evento solidario es ya un referente y ha motivado iniciativas similares en otros países. La repercusión mediática alcanzó medios internacionales, contribuyendo a aumentar las cifras de adopción. Además, quedó reflejada la importancia de dar segundas oportunidades a perros abandonados, y de romper con antiguas creencias sobre la adopción responsable.
Propuestas como la del Brasil Open visibilizan la problemática de los perros sin hogar y su capacidad de adaptarse, aprender e integrarse en la sociedad. Cada acto de este tipo allana el camino para un futuro mejor, en el que la concienciación, el cariño y la responsabilidad sean los valores predominantes hacia los animales de compañía.
