Por qué aúlla mi perro: todos los motivos y cómo interpretarlos

  • El aullido es una forma de comunicación heredada del lobo que expresa dolor, miedo, alegría o necesidad de contacto.
  • Los perros pueden aullar por dolor físico, ansiedad por separación, territorialidad o para llamar la atención.
  • También reaccionan a sonidos agudos (sirenas, otros perros, música) o a momentos de gran emoción o soledad, sobre todo por la noche.
  • Si el aullido es excesivo o persistente, conviene acudir al veterinario o a un profesional del comportamiento para descartar problemas médicos o de conducta.

Perro aullando

Husky Siberiano aullando.

Aunque hace mucho que los perros dejaron de ser animales que vivían en los campos, hoy en día de vez en cuando emiten un sonido más propio de los lobos que de los canes: el aullido. No suelen hacerlo de manera constante, pero cuando lo hacen llaman mucho la atención, y es cuando nos preguntamos por qué aúlla mi perro y qué está intentando comunicarnos.

Para los peludos, el aullido es una forma de comunicación muy antigua, heredada de sus antepasados lobos. Con él pueden expresar emociones, necesidades, dolor, miedo o alegría, además de responder a sonidos del entorno o a la ausencia de sus personas de referencia. Conocer el significado de estos aullidos te ayudará a interpretar mejor a tu perro y a saber cuándo es solo un comportamiento normal y cuándo puede indicar un problema que necesita atención.

Si quieres saberlo, no dejes de leer porque te voy a decir los motivos principales por los cuales a tu amigo de cuatro patas le puede dar por aullar, cómo reconocer cada tipo de aullido y qué puedes hacer en cada caso.

Por dolor

Perro aullando por dolor

Al igual que nos ocurre a nosotros cuando sentimos un dolor físico, especialmente si es agudo, ellos también se quejan cuando les ha ocurrido algo. Por ejemplo, si han tenido un pequeño accidente, si se han hecho daño jugando, si han sufrido una lesión interna o si sienten malestar por una enfermedad. Es su forma de decir que lo están pasando mal, que les duele.

En estos casos el aullido suele tener un tono más bajo y quebrado, puede ir acompañado de gemidos, de rechazo a moverse, de falta de apetito o de cambios en su comportamiento habitual. Si notas que tu perro aúlla de esta forma y el aullido es persistente o se acompaña de otros signos de enfermedad (vómitos, cojera, apatía, respiración acelerada…), lo más recomendable es acudir al veterinario para que le realicen un chequeo completo y descartes problemas médicos.

Por ansiedad

Perro con ansiedad aullando

Si se quedan solos en casa y no están acostumbrados, pueden aullar como consecuencia de la ansiedad que están teniendo en esos momentos. Los perros son animales muy sociales y, cuando sienten que su “manada humana” desaparece, algunos viven esa soledad con mucho estrés. Mientras tanto, pueden dar vueltas sobre sí mismos, estar muy nerviosos, hacer sus necesidades dentro de casa o mostrar comportamientos destructivos (morder muebles, puertas, objetos…). Es la manera que tienen de decirte que no te vayas, que no les dejes solos.

En los casos más marcados hablamos de ansiedad por separación. El perro aúlla durante largos periodos cuando estás fuera o justo después de que salgas de casa. Para ayudarle es importante trabajar un plan de habituación y desensibilización sistemática, aumentando poco a poco los tiempos de ausencia sin que el perro llegue a entrar en pánico. De nada sirve dejarlo cinco minutos solo si en el minuto uno ya está desbordado; en ese punto no hay aprendizaje posible.

También ayuda ofrecer enriquecimiento ambiental (juguetes interactivos, mordedores, juegos de olfato) y crear una rutina predecible que le proporcione seguridad. En algunos casos puede ser necesaria la ayuda de un educador canino o etólogo para diseñar un trabajo específico adaptado a tu perro.

Para llamar tu atención

Perro aullando para llamar la atención

Sí, sí, puede que se lo estén pasando muy bien en una habitación y te llame para que vayas a jugar con ellos. Algunos perros aprenden muy rápido que, si aúllan, su cuidador acude al instante. Si lo consiguen, volverán a aullar cada vez que quieran que vayas con ellos, ya sea para pedir juego, comida o cariño.

Este tipo de aullido suele ser más agudo, entusiasta y breve, y a menudo va acompañado de saltos, meneo enérgico de la cola o una actitud claramente juguetona. Es importante dedicar tiempo de calidad al perro (paseos, juego, estimulación mental), pero conviene evitar reforzar el aullido como única vía para conseguir atención. Una buena estrategia es ignorar el aullido cuando se produce y premiar al perro cuando está tranquilo, reforzando así los comportamientos calmados.

Por imitación

Hay algunos sonidos, como la sirena de una ambulancia, la policía, algunos instrumentos musicales, vídeos de otros perros aullando o incluso tu propio aullido, que pueden llegar a hacer que los perros aúllen, ya sea porque les da miedo o porque quieren unirse a la acción. Los perros son grandes imitadores y reaccionan con facilidad ante sonidos agudos y prolongados, como si estuvieran respondiendo a otro perro en la distancia.

Este comportamiento forma parte de su forma natural de explorar y reaccionar al entorno. En la mayoría de los casos no es preocupante, salvo que el perro se muestre muy nervioso o los aullidos sean tan frecuentes que generen estrés en casa o problemas con los vecinos. En esos casos puedes trabajar una señal de “silencio” o “basta”, premiando siempre que el perro interrumpa el aullido, y ayudarle a asociar los sonidos a experiencias agradables y seguras.

Para indicar que es »su territorio»

Algunos perros, cuando algún extraño se acerca a la casa, no ladran, sino que aúllan para intentar protegernos. Este aullido actúa como una alarma natural que avisa tanto al “intruso” como a los miembros de la familia de que el perro ha detectado algo inusual. En lugar de ladrar, ciertos perros prefieren el aullido como señal de alerta y como manera de marcar que ese espacio es su territorio.

Este tipo de aullido puede ir acompañado de otros signos de protección territorial, como gruñidos, postura corporal tensa o pelaje erizado. Obviamente, la mayoría de las veces no habrá nada que temer, pero claro, tus canes quieren ser precavidos. Qué le vamos a hacer  . Si el aullido territorial se vuelve excesivo, pueden aplicarse técnicas de educación para enseñar al perro a gestionar mejor la llegada de visitas o los ruidos del exterior sin necesidad de vocalizar tanto.

Cachorro de perro

Otros motivos: emoción, noche y sueños

Además de las razones anteriores, muchos perros aúllan en momentos de alegría intensa, por ejemplo cuando la familia vuelve a casa después de varias horas fuera o tras un periodo de vacaciones. Es una forma de celebrar que la “manada” vuelve a estar reunida. Estos aullidos suelen ser vivos, agudos y acompañados de movimiento de cola, giros, carreras y saltos.

También es frecuente que algunos perros aúllen más por la noche. Durante esas horas hay menos ruido ambiental y cualquier sonido lejano (otros perros, sirenas, coches, ruidos del vecindario) se percibe con mayor claridad, por lo que el perro puede responder con un aullido. En otros casos, la noche aumenta la sensación de soledad o inseguridad, especialmente si el perro duerme separado de su familia humana.

Por último, algunos perros pueden aullar mientras duermen. Igual que nosotros hablamos o nos movemos en sueños, ellos pueden aullar, ladrar, gemir o mover las patas y la cola. Si ocurre de forma puntual no suele ser motivo de preocupación; simplemente está reaccionando a lo que “vive” en su sueño. Si, en cambio, el perro parece estar reviviendo constantemente situaciones de miedo o dolor mientras duerme, conviene comentarlo con el veterinario o con un especialista en comportamiento.

Cómo reconocer y manejar el aullido de tu perro

Dependiendo de la situación que motive a tu peludo a aullar de manera repentina, el tono podrá ser más agudo, grave o quebrado. Un aullido de tono bajo puede significar miedo o dolor; mientras que un aullido agudo y fuerte puede indicar que tu peludo se siente solo, está emocionado o quiere imitar algún sonido del entorno.

Con el tiempo y prestando mucha atención podrás aprender a reconocer el aullido de tu perrito. Lo importante es saber que se trata de una herramienta más de comunicación que tienen y que, así como en muchas ocasiones puede significar miedo o ansiedad, también puede ser una expresión de alegría, entusiasmo o necesidad de contacto. Si el aullido es moderado y comprendes la causa, forma parte de su lenguaje normal. Si se vuelve excesivo, constante o va unido a signos de malestar, lo más prudente es consultar con un profesional para valorar si existe un problema de conducta o de salud.

Esperamos que a partir de ahora sepas mejor por qué aúlla tu amigo y puedas entender si lo hace por dolor, ansiedad, imitación, protección, soledad o emoción, de manera que sepas qué hacer en cada caso y podáis seguir compartiendo una convivencia tranquila y feliz.


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