Con la llegada de las precipitaciones frecuentes en toda la penĆnsula, muchos propietarios de animales se preguntan cómo actuar para proteger a sus compaƱeros. Resulta vital entender que el exceso de humedad en el ambiente puede comprometer seriamente la salud de nuestros peludos si no tomamos medidas preventivas adecuadas durante los paseos diarios.
No se trata solo de evitar que se mojen por una cuestión de estética o higiene, sino de prevenir afecciones que pueden cronificarse. La exposición prolongada al agua y al descenso térmico otoñal debilita las defensas naturales del organismo de perros y gatos, facilitando la aparición de resfriados o problemas de mayor calado.
Los peligros ocultos en los charcos y el agua estancada

Durante el paseo, es muy común que los canes intenten beber de las pequeñas acumulaciones de agua que se forman en el asfalto o en los parques. Debemos ser tajantes en este aspecto, ya que los charcos suelen albergar bacterias peligrosas como la leptospira, que se transmite a través de la orina de otros animales silvestres o roedores.
AdemĆ”s de los patógenos biológicos, el agua de escorrentĆa suele arrastrar restos de aceites de motor, anticongelantes y diversos quĆmicos urbanos altamente tóxicos. Vigilar que nuestra mascota solo consuma agua limpia de su cuenco habitual es la mejor forma de evitar intoxicaciones quĆmicas o problemas gĆ”stricos severos que requerirĆan atención inmediata, especialmente al pasear con el perro los dĆas de lluvia.
La importancia de un secado profundo tras la exposición al agua

Al regresar a la vivienda tras una jornada de lluvia, no es suficiente con pasar ligeramente una toalla sobre el lomo del animal. Es fundamental prestar especial atención a las almohadillas y a los huecos entre los dedos, ya que la humedad retenida en estas zonas es el caldo de cultivo ideal para la dermatitis o las infecciones por levaduras.
Si el animal tiene un pelaje denso o largo, la tarea de higiene se vuelve un poco mĆ”s laboriosa pero es totalmente imprescindible para su bienestar. Utilizar un secador a temperatura moderada ayuda a que la piel se mantenga seca y aireada, lo que previene tanto el mal olor caracterĆstico como la aparición de eccemas cutĆ”neos que resultan muy molestos para ellos.
Grupos de riesgo y cuidados especĆficos en cachorros
No todos los animales reaccionan de la misma forma ante las inclemencias del tiempo, siendo los mĆ”s jóvenes los que presentan un riesgo mayor. En el caso de los cachorros, su sistema inmunitario estĆ” todavĆa en desarrollo, lo que los convierte en individuos extremadamente vulnerables ante los cambios bruscos de temperatura y la humedad persistente.
Para los perros de avanzada edad o aquellos que sufren de dolencias articulares como la artrosis, el frĆo y la lluvia suelen intensificar sus sĆntomas de dolor. Por este motivo, reducir el tiempo de exposición directa a la lluvia y optar por varios paseos de invierno para perro muy cortos es una estrategia eficaz para que no pierdan su rutina de ejercicio sin poner en jaque su salud.
Mantener una vigilancia constante sobre el estado del pelaje, evitar que ingieran lĆquidos de fuentes dudosas y asegurar un hogar cĆ”lido y seco tras el ejercicio exterior son los pilares para una salud de hierro. Si detectamos cualquier signo de apatĆa, tos o cambios en la piel, lo mĆ”s recomendable es acudir a una clĆnica veterinaria para realizar una revisión que nos permita disfrutar de la temporada de lluvias con total tranquilidad.

