Pumba encuentra un hogar tras cinco años en el centro de protección animal de Sa Coma

  • Pumba, un perro que pasó 1.825 días en el centro de Sa Coma, ha sido adoptado por una ciudadana holandesa.
  • La adoptante, Marjolijn Coenen, le dará una nueva vida en Países Bajos.
  • El concejal de Bienestar Animal, Manuel Jiménez, destaca la importancia de la adopción responsable.
  • La Fundación de Perros Abandonados de Ibiza ha sido clave en la búsqueda de hogares, especialmente para perros PPP.

Pumba perro adoptado

Después de cinco largos años esperando en el Centro de Protección Animal de Sa Coma, en Ibiza, Pumba por fin ha encontrado una familia. Este perro, que acumulaba 1.825 días en las instalaciones municipales, ha sido adoptado por Marjolijn Coenen, una ciudadana de nacionalidad holandesa que ha decidido darle una segunda oportunidad lejos de la isla.

La noticia ha sido recibida con gran alegría por parte del Ayuntamiento de Ibiza y del propio centro, donde la salida de Pumba se celebra como un ejemplo de que la paciencia y la constancia dan sus frutos. El concejal de Bienestar Animal, Manuel Jiménez, ha expresado su satisfacción y ha recordado que cada animal que sale de Sa Coma es un motivo de celebración.

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Una espera de cinco años

Perro en centro de adopción

Pumba llegó al centro de protección animal hace más de cinco años y, desde entonces, ha sido uno de los residentes más longevos de Sa Coma. Durante todo este tiempo, el personal del centro y los voluntarios han trabajado para encontrarle un hogar, pero su condición de perro de gran tamaño y su catalogación como potencialmente peligroso (PPP) dificultaban las adopciones en la isla, reflejando la radiografía del abandono animal en España. Finalmente, la colaboración con la Fundación de Perros Abandonados de Ibiza ha permitido que una familia fuera de España se fijara en él.

La nueva vida de Pumba en Países Bajos

Perro adoptado viajando

Marjolijn Coenen, la adoptante, ha decidido ofrecerle a Pumba un hogar en los Países Bajos, donde podrá disfrutar de un entorno diferente y de los cuidados que merece. La adopción se ha gestionado a través de los protocolos de adopción animal en España, que incluyen la evaluación de la idoneidad del adoptante y el seguimiento posterior. Jiménez ha agradecido especialmente la implicación de la Fundación de Perros Abandonados de Ibiza, cuya labor es fundamental para encontrar familias a perros PPP tanto a nivel nacional como internacional.

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Un llamamiento a la ciudadanía

El concejal ha recordado que en Sa Coma todavía hay muchos perros y gatos que esperan una oportunidad, algunos desde hace meses o años. «Adoptar es dar una nueva vida a un animal y, al mismo tiempo, enriquecer la propia», ha señalado Jiménez, animando a la ciudadanía a visitar el centro y conocer a los animales. La adopción y la tenencia responsable son claves para que historias como la de Pumba se repitan.

La historia de Pumba demuestra que, aunque el camino sea largo, la perseverancia y la colaboración entre entidades pueden cambiar la vida de un animal. Con su marcha a Países Bajos, este perro deja atrás cinco años de espera y comienza una nueva etapa. El Centro de Protección Animal de Sa Coma sigue trabajando para que otros muchos animales puedan tener el mismo final feliz.

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