Qué es el imprinting y por qué es importante en la vida del perro

En ocasiones muchas personas suelen pensar que la definición de imprinting y socialización es lo mismo, sin embargo estos dos conceptos son muy diferentes y a pesar de que ambas palabras están relacionadas hay varias diferencias.

¿Qué es el imprinting?

El imprinting es sencillamente la cantidad de experiencia que existe en un perro desde el primer momento en el que nace, es decir, todas lo que aprende y que le indican a nuestro cachorro que él es un perro y quienes son los que están en su entorno, como por ejemplo su madre, sus hermanos, otros perros y las personas.

Hacer que nuestra mascota alcance un imprinting apropiado no es una tarea difícil, por el contrario, es algo completamente fácil, es lo que debería ocurrir dentro de un ambiente saludable y natural.

Para entenderlo de una forma más sencilla, el imprinting se basa en que nuestra pequeña mascota se relacione tanto con su madre, como con sus hermanos y también con las personas desde el primer momento de su nacimiento, así sea por momentos muy cortos de tiempo.

Estimular a nuestra mascota a una edad temprana es muy importante para que se desarrolle un imprinting maravilloso y efectivo, lo que le ayudará y se convertirá en la base para que pueda socializar de una manera adecuada y a su vez sirva para estimularlo.

El momento ideal en el que nuestra mascota debe experimentar todas estas vivencias de imprinting, comienza a partir de la segunda o tercera semana hasta las semanas 10 o 12.

Después de que haya pasado este periodo de tiempo, es decir posterior a las 15 o 16 semanas, nuestro pequeño cachorro deja de ser propenso a los diversos estímulos, por lo tanto, será más complicado que después de esto responda a una correcta rectificación de los comportamientos inapropiados.

Socialización

La socialización tiene como finalidad principal que nuestro cachorro entienda cuál es su espacio dentro del mundo real, donde estará alejado tanto de su madre como de sus hermanos.

La etapa decisiva para que el perro obtenga toda esa experiencia que lo acompañará por el resto de su vida, comienza a partir de las ocho semanas, es decir, unos dos meses y hasta las 16 u 18 semanas entre cuatro a cuatro semanas y media.

Lo que abarca tres tipos distintos de socialización las cuales son: socialización con otros canes, socialización con otras especies de animales y la socialización con las personas.

Socialización con otros canes

Si nuestro perro ya ha experimentado el imprinting, esto quiere decir que ya tiene claro que tipo de animal es.

Sin embargo, esto no significa que nuestro can ya sabe comportarse con los demás perros y mucho menos quiere decir que comprende cuál es el lugar que le corresponde cuando este con los otros perros, siendo muy importante que el perro logre una buena convivencia con otras especies iguales.

Una excelente idea podría ser visitar algún parque o sitio específico en donde tenga la posibilidad de relacionarse con perros de su misma edad, jóvenes o quizá un poco más adultos. Este tipo de encuentros siempre deben efectuarse bajo la supervisión del dueño de la mascota, esto con el fin de procurar que no exista una diferencia enorme en cuanto a tamaño se refiere, ya que si nuestro cachorro tiene tan solo tres meses de edad y pesa unos 7 kilos, puede correr el riesgo de lastimarse mientras juega o corre con perros mayores que pueden llegar a alcanzar los 50 kilos de peso.

Estos son los momentos ideales en los que nuestra mascota necesita ser educado con mucha constancia y sobre sin utilizar ningún tipo de violencia.

Este periodo de tiempo es vital, por lo tanto es necesario que evitemos que nuestro cachorro experimente situaciones traumáticas, que más adelante puedan ocasionarle temores muy complicados que no podrá resolver cuando llegue a una edad adulta.

Igualmente y si el cachorro logra socializar de una forma apropiada, esto impedirá que más adelante tenga una conducta agresiva hacia los demás perros.

Socialización con otras especies de animales

De igual manera como vamos intentando que el cachorro se relacione con otros perros, también tenemos que hacer los mismo con otras especies de animales, lo que no es una tarea sencilla si nos encontramos en espacios urbanos.

Por lo tanto, podemos intentar con el gato de un familiar o el de un amigo, quizá un paseo por una granja, cualquier ocasión puede ser ideal para hacer que nuestro pequeño amigo se entere que dentro de su mundo no existen solo otros cachorros igual a él y personas, también hay diferentes especies de animales.

Algunas razas de perros tienen una conducta depredadora muy notoria y es precisamente en esos casos donde tenemos que esforzarnos un poco más y sobre todo tener mucha paciencia. Es importante que tengamos muy en cuenta de que la idea no es que llevemos al cachorro a un zoológico, solamente se trata de mostrarle que también existen otras especies de seres vivos como él.

Socialización con las personas

Es más que notorio que el perro vive en nuestra casa, no obstante y en la mayoría de los casos, su mundo está limitado, dependiendo de la cantidad de personas que vivan o visiten la casa por supuesto, a una cantidad muy pequeña de personas.

Cuando organicemos otro encuentro de canes en el parque, este puede ser el momento ideal para que nuestro cachorro pueda darse cuenta que en el entorno también hay otros humanos. Esta es una idea perfecta, por la cual es más que seguro que daremos las gracias más adelante pese a que puede resultar un tanto embarazoso al comienzo, solo se trata de dar un agradable paseo por los alrededores.

No es necesario que todo el tiempo lo llevemos de visita al parque para que pueda correr, cuando un perro habita dentro de un ambiente urbano debe saber perfectamente cómo comportarse en una acera de tan solo un metro de extensión. De igual manera es necesario que provoquemos circunstancias donde nosotros como dueños damos una muestra de autoridad, es decir nuestro lugar dentro de la jerarquía, el dueño es quien toma las decisiones y es quien dice cuando es momento de jugar, cuando hora de comer, cuando es tiempo de descansar y cuando un problema entre los canes ha sobrepasado la línea.

Sin embargo, dicha autoridad debe ser ejecutada de una manera justa, ya que no hay otro animal sobre la tierra que comprenda mejor que un perro de que se trata la justicia.

Un castigo demasiado duro puede afectar de muchas formas a nuestra mascota y más cuando dicho castigo es inmerecido, como por ejemplo llegar a casa después de un día terrible en el trabajo y pagarla con el cachorro, esto hace que el cachorro quede completamente desconcertado. Haciendo eso solo estaremos siendo agresivos sin ninguna razón y además vamos a echar para atrás todo lo que ya habíamos logrado, debido a que el pequeño no entenderá el porqué de la situación.

Importancia del imprinting en la vida del cachorro

Cuando nuestro cachorro va experimentado todas estas vivencias, esto le va a permitir que se desarrolle con mayor seguridad, lleno de confianza y a su vez sin ningún tipo de incertidumbre que puedan causarle algún temor o en el peor de los casos, que adopte una conducta agresiva.

Es en esta parte cuando realmente comprendemos cuán importante es que el cachorro pueda permanecer al lado de su madre y hermanos por lo menos, durante sus primeras siete u ocho semanas de edad, en otras palabras, al menos por 45 días. Si el pequeño can ya ha tenido la oportunidad de relacionarse con otros de su especie, otras clases de animales o personas durante esas semanas, entonces significa que tiene una alta probabilidad de convertirse en un perro estable y al mismo tiempo feliz, que es lo que buscamos nosotros como dueños.

Por otra parte y cuando ocurre el caso en que nuestro cachorro se relaciona con otras personas durante el imprinting, además de las que ya forman parte del grupo dentro del hogar, será muy beneficioso, ya que esto le ayudará a nuestro perro a que adopte una conducta dulce, afectuosa y agradable en vez de ser gruñón y asocial.

Es por esta razón que el imprinting es muy importante en la vida del animal, ya que esto marcará tanto su carácter como su personalidad, es por eso que es nuestro deber asegurarnos de que el imprinting se realice de una manera apropiada.

Un cachorro que tiene excelente imprinting por lo general hará lo siguiente:

Caminará hacia nosotros: Cuando un cachorro posee un buen imprinting nos buscara para que juguemos con él, no se molestara si lo tocamos durante su comida o cuando está bebiendo agua y además siempre tratara de captar la atención de los otros perros para que también se acerquen a jugar.

Nos inspeccionará: Después de acercarse a nosotros nos olerá para captar nuestro olor.

No se esconderá detrás de su madre: Un cachorro, sin importar su tamaño, cuando se esconde detrás de su madre demuestra claramente un gran nivel de desconfianza, temor y mucho retraimiento, esto indica que su imprinting no ha sido el adecuado.

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Mi nombre es Lurdes y entre mis aficciones se encuentran las de escribir y leer. Soy una gran amante de los animales y llevo desde que llevaba pañales rescatando y cuidando de ellos. Me paré en tercero de B.U.P y actualmente estoy estudiando la medicina alternativa, temática que también me encanta.

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