Qué son los zoomies en perros y gatos: el misterio de las carreras locas

  • Los zoomies son episodios de actividad frenĂ©tica (FRAP) causados por la euforia o la necesidad de liberar energĂ­a acumulada.
  • Se manifiestan como carreras bruscas, saltos y giros rápidos, siendo un comportamiento saludable y normal en la mayorĂ­a de los casos.
  • Es fundamental diferenciar estos estallidos de alegrĂ­a de conductas obsesivas o signos de estrĂ©s que requieran atenciĂłn veterinaria.

Perro y gato corriendo

Seguro que te ha pasado: estás tranquilo en casa y, de repente, tu perro o tu gato se transforman en un auténtico rayo, corriendo por todas partes sin que nada parezca haber ocurrido. A este fenómeno, que puede dejar a cualquier dueño novice con el corazón en un puño, se le conoce coloquialmente como zoomies, un término que se popularizó a principios de los años 2000 para describir esos momentos de locura momentánea.

Aunque parezca que tu mascota ha perdido la cabeza, en realidad estamos ante un proceso natural. En el ámbito técnico, los expertos se refieren a esto como episodios aleatorios de actividad frenética, conocidos también por sus siglas en inglés como FRAP. Básicamente, es una válvula de escape para que los animales suelten toda esa energía que llevan acumulada, ya sea por pura alegría o por una sobreestimulación del entorno.

ÂżCĂłmo identificar un episodio de zoomies?

Mascota saltando

Estos ataques de hiperactividad se caracterizan por ser explosiones repentinas de energía. Verás que tu animal empieza a dar carreras desenfrenadas, realiza giros bruscos, brinca y salta esquivando muebles o cualquier obstáculo que encuentre a su paso. Lo curioso es que hacen gala de una velocidad asombrosa, aprovechando cada centímetro disponible de la casa o el jardín para darlo todo físicamente.

Lo habitual es que estas crisis duren muy poco tiempo, apenas unos segundos o un par de minutos. Una vez que el animal ha canalizado esa emoción, el episodio termina tan rápido como empezó. En el caso de los perros, es muy común que al final se les vea bastante jadeantes, con el corazón a mil y una expresión de agotamiento feliz, mientras que los gatos suelen volver a su estado de calma absoluta casi al instante.

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Los detonantes más comunes de la euforia

No siempre hay una razón obvia, pero existen ciertos estímulos que actúan como detonantes. Por ejemplo, es muy frecuente que aparezcan justo después del baño, ya sea porque sienten un alivio inmediato o porque el estrés del aseo les impulsa a liberar tensión. Otros momentos clave son cuando se reencontran con alguien a quien quieren mucho o al llegar a un lugar que les flipa, como un prado con hierba alta o la playa.

En los perros, los zoomies suelen surgir ante situaciones de gran excitaciĂłn, tales como:

  • La llegada de un dueño tras una jornada de trabajo.
  • La menciĂłn de un snack delicioso o la hora de comer.
  • El encuentro con otro perro compañero de juegos.
  • La apariciĂłn de un juguete favorito que les motiva a interactuar.

Por otro lado, los gatos tienen sus propias peculiaridades debido a sus ciclos de sueño. Es muy habitual que realicen su «parkour casero» durante el crepúsculo o en mitad de la noche, corriendo por los pasillos, maullando y saltando sobre nosotros sin previo aviso. Incluso existe la teoría de que algunos gatos experimentan esta euforia después de usar la caja de arena, posiblemente debido a la estimulación del nervio vago al defecar, lo que les produce una sensación placentera.

¿Cuándo es normal y cuándo debemos alarmarnos?

En la gran mayoría de los casos, los zoomies son una señal de que tu mascota está feliz y se divierte. No dependen necesariamente de cuánto ejercicio hagan al día ni de la estimulación ambiental que tengan; simplemente es un «subidón» de adrenalina. Si notas que tu perro hace una especie de reverencia antes de empezar, probablemente te esté invitando a jugar, lo cual es una oportunidad fantástica para fortalecer el vínculo con él.

Sin embargo, es vital saber distinguir la alegría del estrés. Un animal feliz corre con soltura y traza curvas ondulantes. En cambio, un perro asustado recogerá la parte trasera, meterá la cola entre las patas y tendrá las orejas plegadas hacia atrás. Asimismo, no debemos confundir los zoomies con trastornos obsesivo-compulsivos (TOC), donde el animal se persigue la cola de forma repetitiva y exhausta o lame superficies compulsivamente; en esos casos, la visita al veterinario es obligatoria.

También es recomendable prestar atención si los episodios son demasiado frecuentes (varias veces por semana) o si ocurren en momentos donde el animal debería descansar. Esto podría indicar que el perro está aburrido o que necesita más estimulación mental y física. A veces, un simple paseo donde el perro pueda olfatear y explorar el entorno es más efectivo para liberar energía que una carrera frenética.

Consejos para gestionar estos momentos

Lo primero y más importante es no regañar ni reprimir estos estallidos. Son expresiones naturales de su especie y castigarlos sería un error. Durante la crisis, es probable que tu mascota se vuelva temporalmente «sorda» a tus órdenes, ya que está totalmente enfocada en su estado de euforia. Intentar perseguirlo puede ser contraproducente, ya que el animal podría pensar que estás jugando y se excitaría aún más.

La recomendación de expertos como el etólogo Marc Bekoff es permitir el comportamiento siempre que el entorno sea seguro. Asegúrate de que no haya objetos frágiles que puedan romper o zonas peligrosas donde puedan tropezar o lastimarse. Si tienes la suerte de que tu gato o perro te invite a participar en el caos, ¡hazlo! Unirse al juego es una forma excelente de mejorar la relación humano-animal.

Este comportamiento no es exclusivo de los perros y gatos; se ha visto también en conejos (donde se llaman binkies) e incluso en elefantes. Es una respuesta biológica a la sobreestimulación que nos recuerda que, aunque vivan en casa, siguen conservando sus instintos más primarios y divertidos.

Cuidar que el espacio esté despejado y entender que estas carreras son una liberación saludable de energía nos permitirá disfrutar de estas escenas tan curiosas. Mientras no se conviertan en conductas repetitivas ligadas al confinamiento o al estrés, podemos relajarnos y sonreír mientras vemos a nuestra mascota darlo todo en su breve pero intenso momento de gloria.