Música que les gusta a los perros: estudios, géneros y cómo usarla para relajar a tu mascota

  • La música influye en el estado de ánimo de los perros, pudiendo reducir su ansiedad o aumentar su nerviosismo según el género.
  • Los estudios señalan que la música clásica, el reggae y el rock suave son los estilos que más relajan a los perros, mientras que el heavy metal tiende a estresarlos.
  • El oído canino es muy sensible, por lo que es clave usar volúmenes bajos, tiempos limitados y observar las reacciones del perro a cada tipo de música.
  • Listas de reproducción y proyectos específicos para mascotas permiten usar la música como enriquecimiento ambiental y apoyo en situaciones de estrés o soledad.

música que gusta a los perros

Son muchos los estudios que demuestran que los perros responden positiva o negativamente ante determinados estilos de música. Y es que, al igual que a los seres humanos, las melodías influyen en su estado de ánimo, llegando a presentar estrés o relajación al escuchar el sonido de ciertos instrumentos. Se cree que la música clásica es su preferida.

Qué dice la ciencia sobre la música que les gusta a los perros

perro relajado escuchando musica

Así lo explica la psicóloga y especialista en comportamiento canino Lori R. Kogan, que junto al equipo de la Universidad de Colorado analizó el efecto de diferentes estilos musicales en un total de 117 canes. La conclusión del trabajo es que las melodías clásicas reducen la ansiedad del perro y logran que duerma un mayor número de horas, mientras que las cadencias de música más fuerte, como el heavy metal, incrementan el nerviosismo del animal, tal y como afirma la propia Kogan.

De hecho, entre las conclusiones del estudio encontramos que el clásico «Para Elisa», de Beethoven, y el «Danubio Azul», de Johann Strauss, hacen que los perros duerman hasta el 6% de su tiempo de duración. Sin embargo, los temas rockeros como «Destroyer», de Kiss, o «British Steel», de Judas Priest, provocan que ladren durante un 70% del tiempo de la canción, lo que se asocia con un incremento notable de excitación y posible malestar.

Otro famoso estudio es el realizado por la experta en comportamiento animal Deborah Wells, de la Universidad de Queens. En este caso, se observaron las reacciones de varios perros ante la música de populares cantantes de pop actuales, como Britney Spears, Robbie Williams o Shakira. Curiosamente, los animales mostraron una gran indiferencia. Y es que sus rangos de voz y patrones rítmicos son muy distintos a los que estos animales perciben como agradables o naturales.

Todos estos estudios han dado como resultado llamativos proyectos como una radio especial para perros, RadioCan, o diferentes listas de canciones compuestas especialmente para ellos. Podemos encontrarlas fácilmente en Internet y usarlas para ayudar a nuestra mascota a relajarse y a superar la ansiedad por separación.

Géneros musicales preferidos por los perros: clásica, reggae y rock suave

perro tranquilo escuchando musica clasica

A los resultados de Kogan y Wells se suman investigaciones realizadas en colaboración entre la Universidad de Glasgow y la Sociedad Protectora de Animales escocesa. En estos trabajos se observó que, además de la música clásica, el reggae y el rock suave producen cambios muy positivos en el comportamiento de muchos perros.

Los investigadores comprobaron que, al exponer a los canes a diferentes géneros, se reducían parámetros relacionados con el estrés (como ladridos constantes o deambular sin rumbo) cuando sonaba reggae o soft rock. Los animales parecían más tranquilos, pasaban más tiempo tumbados y mostraban un lenguaje corporal más relajado.

Sin embargo, la respuesta no fue idéntica en todos los perros. Tal y como señalan los expertos, es muy probable que, al igual que ocurre con las personas, cada perro tenga sus preferencias musicales individuales. Algunos pueden responder mejor a la música clásica, otros a los ritmos jamaicanos del reggae y otros al rock suave con melodías menos agresivas.

Lo que sí se repite en varias investigaciones es que el heavy metal y los estilos muy estridentes, con muchos decibelios y ritmos muy rápidos, tienden a incrementar la ansiedad y el malestar en los perros. Por eso, se desaconseja usarlos como música de fondo para momentos de descanso o en situaciones que ya son estresantes de por sí, como visitas al veterinario o fuegos artificiales.

Por qué la música afecta tanto a los perros

orejas de perro escuchando sonidos

Los perros tienen un oído mucho más fino que el nuestro. Es, junto al olfato, uno de sus sentidos más desarrollados. Son capaces de oír sonidos desde distancias muy superiores a las que alcanzan los humanos y perciben frecuencias que nosotros ni siquiera detectamos.

Precisamente por esa sensibilidad, los estilos con gran cantidad de ruido, cambios bruscos de volumen o instrumentos muy agudos pueden resultarles molestos o incluso dolorosos. El heavy metal, por ejemplo, combina volumen elevado, distorsión y ritmos intensos, lo que explica que muchos perros reaccionen con nerviosismo, ladridos o intentando escapar de la fuente de sonido.

En cambio, la música clásica que se utiliza en los estudios con perros suele ser lenta, melódica y predecible. Estos patrones regulares ayudan a que el sistema nervioso del perro reduzca la activación y favorecen conductas como tumbarse, bostezar o dormir. Algo similar ocurre con ciertos estilos de jazz suave, rock sinfónico muy melódico o algunas canciones de reggae, que comparten ritmos más calmados y armonías menos agresivas.

Sabemos también que la música puede servir como una forma de enriquecimiento ambiental, especialmente en refugios caninos. En estos espacios suele haber mucho ruido, ladridos y movimientos constantes, lo que provoca un alto nivel de estrés en los animales. Introducir música relajante ayuda a disminuir ese ruido de fondo y a crear un ambiente más estable.

Cómo poner música a tu perro de forma adecuada

perro descansando con musica suave

A la hora de usar la música con tu perro es importante tener en cuenta no solo el estilo, sino también el volumen, el momento y la duración. Un sonido adecuado puede ser muy beneficioso, pero demasiado alto o en situaciones inapropiadas puede causar el efecto contrario.

Lo primero es dejar que el perro se tumbe en su lugar favorito, donde se sienta seguro. Cuando ya esté mínimamente tranquilo, puedes poner la música. No hace falta que esté muy alta, de hecho, es preferible que el volumen sea ligeramente más bajo de lo que usarías para ti, recordando que su oído es más sensible.

Los psicólogos caninos recomiendan tener paciencia. Al igual que les enseñamos otras rutinas, el hábito de relajarse con música requiere tiempo. Con unos 15 minutos al día puede ser suficiente para que empiece a asociar esas melodías con un momento de calma, especialmente si las usas siempre en contextos tranquilos (siestas, caricias, masajes, etc.).

La música también puede ser una gran aliada en momentos especialmente difíciles para muchos perros, como épocas de petardos, fuegos artificiales o tormentas. En esos casos, combinar un entorno seguro dentro de casa con música clásica suave o listas diseñadas específicamente para perros contribuye a amortiguar ruidos externos y a disminuir la sensación de amenaza.

No todos los perros reaccionan igual: algunos parecen «cantar» o aullar con ciertas canciones de jazz o baladas de rock suave; otros se relajan visiblemente con piezas de piano lento; y otros prefieren simplemente el silencio. Observar sus reacciones corporales (cola, orejas, postura, jadeos) te ayudará a identificar qué tipos de música le resultan más agradables.

Listas de reproducción y plataformas pensadas para perros

playlist musical para perros

El interés por la relación entre perros y música ha llegado también a las grandes plataformas de streaming musical. Algunas han desarrollado funciones específicas para crear listas de reproducción personalizadas para mascotas, en las que se combinan tus gustos musicales con temas seleccionados por su potencial relajante para animales.

Encuestas realizadas a miles de dueños de perros en diferentes países muestran que un porcentaje importante considera que la música ayuda a que sus mascotas estén más relajadas y se comporten mejor en general. Muchas personas reconocen poner música a sus perros entre dos y cuatro horas al día, especialmente cuando se quedan solos en casa, para que no se sientan tan aislados.

También se ha visto que las generaciones más jóvenes son especialmente proclives a crear playlists específicas para sus perros, e incluso a pensar que comparten gustos musicales con ellos. Aunque esto último sea más una percepción que una realidad científica, lo cierto es que la música se está convirtiendo en una herramienta habitual en la rutina de muchas familias con perro.

Además de estas opciones comerciales, siguen surgiendo proyectos concretos como emisoras de radio para perros, álbumes compuestos con frecuencias y tempos pensados para canes o recopilaciones basadas en los estudios de Wells, Kogan y otros investigadores. Explorar estas alternativas puede ayudarte a encontrar el tipo de música que mejor encaja con la personalidad y sensibilidad de tu compañero de cuatro patas.

La evidencia disponible apunta a que la música, utilizada con criterio, puede ser una aliada valiosa para mejorar el bienestar emocional del perro, ayudarle a gestionar la ansiedad y hacer más llevaderas situaciones potencialmente estresantes, convirtiéndose en un recurso sencillo que cualquier cuidador puede incorporar a su día a día.