La Guardia Civil llevó a cabo el rescate de 52 perros en Arganda del Rey tras localizar una pequeña edificación sin condiciones básicas de habitabilidad. Los animales se encontraban hacinados, entre suciedad y excrementos, en un entorno claramente insalubre.
La actuación se produjo el 13 de octubre durante unas gestiones administrativas en una parcela del municipio. Al detectar la situación, los agentes activaron al Seprona y a un veterinario para evaluar el estado de los perros y coordinar un dispositivo seguro.
Hallazgo, dispositivo y primera valoración

En la pequeña construcción descubierta en la parcela, los agentes hallaron a numerosos animales hacinados, rodeados de restos orgánicos y con ausencia de condiciones higiénicas mínimas. El espacio no reunía requisitos de habitabilidad ni control sanitario.
El veterinario desplazado realizó una primera evaluación y concluyó que los perros no presentaban signos de maltrato físico ni lesiones aparentes, mantenían una condición corporal normal y estaban presumiblemente bien hidratados. Todo ello, pese a un entorno de abandono e insalubridad claramente constatado.
Además, se comprobó la falta de identificación mediante microchip y de documentación veterinaria en todos los animales, salvo en uno de ellos. Esta carencia complica su trazabilidad y el cumplimiento de la normativa de bienestar animal.
Durante la inspección se localizaron seis cadáveres de perros en el interior de la edificación. Uno de los cuerpos fue trasladado al Laboratorio Regional de Sanidad Animal de la Comunidad de Madrid para determinar las causas del fallecimiento.
Dada la complejidad del operativo —por el volumen de animales y la incertidumbre sobre su comportamiento—, se solicitó el apoyo de técnicos de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de Arganda del Rey, cuya colaboración resultó clave para completar el rescate con seguridad.
Destino de los animales e investigación en marcha

Finalizada la intervención, los 52 perros fueron derivados a distintas protectoras de animales para su custodia temporal. El objetivo es garantizar su recuperación y facilitar su acogida o adopción definitiva cuando se valore oportuno.
Paralelamente, la Guardia Civil mantiene una investigación abierta para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades del propietario o responsables de los animales. Las diligencias valoran si concurre un delito de abandono o maltrato animal, de acuerdo con la normativa vigente.
Las autoridades recuerdan que la colaboración ciudadana es esencial para detectar situaciones de riesgo y activar una respuesta rápida. Denunciar indicios de abandono, mantener al día la vacunación y la identificación por microchip son medidas básicas para el bienestar y la seguridad de los animales.
La ausencia de identificación y documentación veterinaria, unida a las condiciones insalubres del lugar, agrava el escenario y dificulta el seguimiento sanitario. A la espera de los resultados del análisis del cadáver remitido al laboratorio, el caso continúa bajo supervisión policial y técnica.
Este operativo deja una fotografía clara: un rescate masivo en un recinto sin condiciones, 52 perros ya a salvo bajo protección y una investigación para depurar responsabilidades, mientras las protectoras trabajan para que cada animal encuentre una salida digna y segura.