Sanciones y normativa sobre la tenencia de perros en Ortuella

  • El consistorio ha tramitado 11 sanciones económicas por incumplimientos de la ordenanza entre febrero y junio.
  • Las multas principales se deben a llevar perros sin correa y no recoger los excrementos de la vía pública.
  • Es obligatorio registrar a las mascotas en REGIA y utilizar correas de una longitud máxima de dos metros.
  • El municipio dispone de siete áreas de esparcimiento canino para que los animales puedan correr con seguridad.

Perros paseando por Ortuella

En el municipio vizcaíno de Ortuella, la convivencia entre vecinos y mascotas ha dado un paso firme hacia una regulación más estricta. Tras la puesta en marcha de la nueva Ordenanza de Tenencia de Animales, el consistorio ha empezado a mover ficha para asegurar que las calles se mantengan limpias y seguras para todo el mundo.

No se trata solo de poner multas por ponerlas, sino de fomentar que cada dueño se haga cargo de su compañero de cuatro patas como es debido. El objetivo que persigue el equipo de gobierno es que la responsabilidad individual prime sobre el castigo, aunque los datos demuestran que todavía queda camino por recorrer para que todos cumplan a rajatabla.

Balance de las primeras multas en el municipio

Multas por perros sueltos

Entre los meses de febrero y junio, el goteo de expedientes ha sido constante, sumando un total de once sanciones administrativas tramitadas. Este balance inicial ha dejado una cifra de recaudación que ronda los 1.430 euros, repartidos en diversos incumplimientos que van desde despistes menores hasta actitudes más descuidadas.

Lo que más se repite en los informes municipales son los casos de perros que corren sueltos por zonas no habilitadas para ello. Parece que a algunos dueños todavía les cuesta asimilar que el uso de la correa es obligatorio en la vía pública, una medida que busca evitar sustos innecesarios con otros transeúntes o vehículos.

Obligaciones clave para los propietarios

La normativa es bastante clara en cuanto a los requisitos técnicos para tener un perro en Ortuella. Es fundamental que los animales estén identificados con su microchip correspondiente y registrados en la base de datos oficial del País Vasco, conocida como REGIA, antes de que el cachorro cumpla los seis meses de vida.

A la hora de salir a la calle, no vale cualquier tipo de sujeción, ya que la ordenanza especifica que la correa debe ser adecuada al tamaño del animal y no superar los dos metros de longitud. Además, en el caso de las razas catalogadas como potencialmente peligrosas, el uso del bozal sigue siendo un requisito indispensable marcado por la legislación vigente.

La limpieza es otro de los pilares fundamentales de este reglamento, obligando a la retirada inmediata de los excrementos en cualquier espacio público o privado de uso común. Pero la cosa no se queda ahí, ya que también se exige que los orines se limpien con agua o productos biodegradables que no dañen el mobiliario urbano ni las fachadas de los edificios.

Espacios habilitados para el juego y el ejercicio

Para que los animales puedan quemar energía sin riesgo de sanción, el Ayuntamiento recuerda que existen siete zonas de esparcimiento distribuidas por diferentes puntos del pueblo. Estos lugares están preparados para que los perros disfruten de un rato de libertad bajo la supervisión de sus dueños, garantizando que el resto de los parques se mantengan impecables.

El alcalde Saulo Nebreda ha insistido en que estas medidas no buscan recaudar fondos, sino garantizar un respeto mutuo entre todos los que comparten el espacio urbano. La vigilancia continuará en marcha para vigilar que estas áreas se utilicen correctamente y que el resto de las calles sigan siendo un lugar agradable para pasear sin incidencias.

La correcta gestión de los animales de compañía en Ortuella pasa por un equilibrio entre las obligaciones de higiene y la seguridad ciudadana. Con el uso de las áreas de esparcimiento canino y el cumplimiento de las normas de limpieza y sujeción, se espera que la convivencia mejore notablemente, evitando así que los propietarios tengan que enfrentarse a nuevos expedientes sancionadores por descuidos que son fácilmente evitables con un poco de civismo.


Add as preferred source