En los últimos días, la protectora de animales de Palencia ha acaparado la atención tras el cambio urgente de gestión en sus instalaciones. La situación encontrada al asumir la nueva dirección ha sido, según los testimonios recogidos, especialmente delicada tanto en condiciones de salubridad como en la atención a los animales. Múltiples deficiencias y una organización interna caótica han exigido la intervención inmediata para garantizar el bienestar de perros y gatos.
La gestión temporal ha recaído en la clínica veterinaria Ruralvet, que asume estas funciones de forma provisional por encargo directo del Ayuntamiento. El motivo ha sido la retirada de la empresa Scooby, anterior gestora durante la última década, que entregó las llaves tras cumplir contrato y prórrogas legales, dejando a la ciudad sin un servicio fundamental.
Cambio de manos y situación encontrada
El primer contacto de Ruralvet con la protectora fue chocante. Según su responsable, al llegar encontraron a un perro atado al sol, sin agua ni comida, olvidado tras la salida de la anterior empresa. El animal se hallaba deshidratado y en situación crítica, y este solo fue el inicio de los problemas detectados en el recinto. El abandono generalizado y la suciedad dominaban en todas las zonas, además de enfermedades sin tratar, ausencia de equipamiento básico y carencias graves en la documentación de los animales.
Deficiencias en registros y atención sanitaria
Una preocupación importante afecta a la falta de registros y documentos sanitarios. La mayoría de los perros y gatos no figuraban como propiedad del Ayuntamiento, sino todavía bajo titulares anteriores o de la empresa Scooby, y varios animales carecían de vacunas actualizadas ni desparasitaciones recientes. Esta situación supone una infracción grave en la normativa de protección animal.
Desde Ruralvet aseguran estar aplicando tratamientos veterinarios necesarios, incluso de alto coste, para devolver la salud a los animales afectados. Se han tenido que reponer medicamentos, cerrar puertas que carecían de candados o cierres, adquirir nuevas mantas y limpiar a fondo unas instalaciones marcadas por la falta de higiene y protocolos adecuados.
Recursos humanos y protocolos de trabajo
La clínica Ruralvet cuenta con dos trabajadores en la protectora, uno de ellos proveniente de la antigua plantilla, además de apoyo externo cuando es necesario. El nuevo equipo ha implementado protocolos básicos para mejorar la vida en el centro: limpieza regular, formación sobre buenas prácticas y control sanitario. Se hace especial hincapié en la correcta gestión de mantas y utensilios para evitar riesgos de infección, eliminando hábitos perjudiciales mantenidos anteriormente, como el uso de cartones o maderas inapropiadas como cama.
Saturación y el reto de las colonias felinas
Actualmente, la capacidad de la protectora está al límite, acogiendo a 47 perros y más de 50 gatos. El responsable de Ruralvet señala que, aunque todavía pueden albergar más perros, la saturación con los felinos es total y ya no es posible recibir nuevos gatos. Las últimos días han supuesto la entrada de camadas completas y varios ejemplares abandonados.
El control de las colonias felinas en Palencia se perfila como uno de los desafíos principales, ya que muchos animales viven en la calle, no tienen dueño identificable y las llamadas para su recogida han aumentado tras el cambio de administración. Sin embargo, el espacio disponible es insuficiente para atender nuevas incorporaciones felinas, lo que obliga a priorizar los casos más urgentes.
Futuro de la gestión y planes del Ayuntamiento
La labor de Ruralvet tiene carácter estrictamente provisional hasta el 31 de julio, mientras el Consistorio tramita la búsqueda de un nuevo concesionario definitivo. El objetivo municipal es ceder la gestión a una asociación protectora local que cuente con la colaboración de una clínica veterinaria de Palencia, descartando el modelo de concesión administrativa utilizado hasta el momento. Desde la Concejalía de Medio Ambiente reconocen la urgencia del proceso debido a la compleja situación heredada.
La protectora se enfrenta a semanas clave para normalizar el funcionamiento interno, arreglar deficiencias de higiene y actualizar la documentación de todos los animales. El equipo actual pide paciencia y colaboración tanto del Ayuntamiento como de la ciudadanía, recordando que el volumen de trabajo es elevado y el margen de actuación, limitado en el tiempo.
La protectora de animales de Palencia está en una fase de transición que requiere esfuerzos significativos para garantizar la recuperación del bienestar animal y mejorar las condiciones de sus instalaciones. La implicación de profesionales veterinarios y la voluntad de mejora pueden ser determinantes para revertir la situación y garantizar que los animales reciban la atención y el cuidado que merecen.