Susto en la Feria del Libro tras el ataque de un husky a un pequeño en Ciudad Juárez

  • Un menor de cinco o seis años sufrió heridas en el rostro tras ser mordido por un perro en un centro cultural.
  • El animal carecía de cartilla de vacunación y no se pudo acreditar su función como perro de apoyo emocional.
  • La investigación ha revelado condiciones de insalubridad en el hogar del dueño y antecedentes previos de agresividad del can.
  • La familia del niño ha interpuesto una denuncia formal ante las autoridades para exigir responsabilidades legales y económicas.

Perro de raza Husky en un entorno urbano

Lo que prometía ser una jornada tranquila dedicada a la lectura y la cultura en el Centro Cultural Paso del Norte terminó de la peor manera posible. Un niño de corta edad, de unos cinco o seis años, se convirtió en el protagonista de un suceso de lo más desagradable cuando un perro de raza Husky siberiano se abalanzó sobre él sin previo aviso. El incidente tuvo lugar en el vestíbulo del Teatro Víctor Hugo Rascón Banda, un espacio que en ese momento albergaba la popular Feria del Libro de Ciudad Juárez y que estaba concurrido por familias y visitantes de todas las edades.

El ambiente se llenó de tensión en cuestión de segundos cuando el can alcanzó al pequeño, provocándole heridas de consideración en la cara. Aunque el personal del recinto cultural se apresuró a intentar socorrer a la víctima, fue su propia madre quien, en un arrebato de lógica urgencia, decidió trasladarlo por sus propios medios a un centro hospitalario. Actualmente, el menor se encuentra bajo vigilancia médica especializada en el Hospital Infantil de Especialidades, donde los profesionales siguen de cerca la evolución de las lesiones causadas por la mordedura.

Intervención policial y dudas sobre el animal

Cuidado de animales y control de perros

Tras el revuelo causado, los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal no tardaron en aparecer en escena para tomar cartas en el asunto. Los policías procedieron a retener tanto al animal como a su dueño, tratando de averiguar qué hacía un perro de esas características dentro de un recinto cerrado y durante un evento de tal magnitud. La situación se puso bastante fea para el propietario, ya que, por lo visto, no pudo presentar en el acto la documentación necesaria que acreditara la salud del perro ni su supuesta función de asistencia.

La cosa se complica todavía más para el dueño, puesto que el personal de la Dirección de Bienestar Animal ha tomado las riendas del caso. De momento, el husky ha sido trasladado a dependencias municipales para cumplir un periodo de observación de diez días. Este protocolo es el habitual en estos casos para descartar cualquier enfermedad o comportamiento anómalo grave, mientras los especialistas monitorean su estado y recopilan toda la información sanitaria que, hasta la fecha, brilla por su ausencia.

Resulta que el propietario del can intentó justificar la presencia del animal alegando que se trataba de un perro de apoyo emocional. Sin embargo, los investigadores han confirmado que no existe ningún papel oficial que corrobore esta condición. Además, para rematar la faena, se ha descubierto que el perro no tiene la cartilla de vacunación al día, lo que supone un riesgo añadido y una falta de responsabilidad bastante seria por parte de quien debía cuidarlo.

Antecedentes de agresividad y negligencia

Husky siberiano en observación

La investigación no se ha quedado solo en lo ocurrido en la feria, sino que los inspectores de Bienestar Animal se desplazaron hasta el domicilio del dueño para ver en qué condiciones vivía el can. Lo que se encontraron allí no tiene desperdicio: el patio presentaba una falta de higiene alarmante, con una acumulación de suciedad y desechos que dejan claro que el bienestar del animal no era precisamente una prioridad. Este hallazgo no hace más que echar leña al fuego en un caso que ya de por sí es bastante delicado.

Por si fuera poco, ha salido a la luz que este husky no es precisamente un «bendito». Las autoridades han recibido informes sobre una denuncia previa contra el mismo animal por otra supuesta agresión anterior. Este historial de comportamiento agresivo, sumado a que el propietario parece que no se ha hecho cargo de los gastos médicos ni ha asumido su responsabilidad legal hasta el momento, ha llevado a la familia del pequeño a interponer una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado para que se haga justicia de una vez por todas.

Este desafortunado evento ha puesto sobre la mesa la importancia de la tenencia responsable y el cumplimiento estricto de las normas en espacios públicos. Mientras el pequeño se recupera de las secuelas físicas y emocionales en el hospital, el destino del husky y las posibles sanciones penales para su dueño dependen ahora de las indagaciones judiciales y del informe final de los expertos en conducta animal, quienes determinarán si el perro supone un peligro constante para la comunidad o si todo ha sido fruto de una cadena de negligencias humanas imperdonables.


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