Con la llegada de la primavera nos vienen a la mente los agradables olores de las flores, que parecen llenarlo todo con su vistosidad. Los olores sirven para relacionar cosas en nuestra mente, para recrear buenas experiencias y también para ayudarnos a relajarnos. Las terapias alternativas con esencias florales son aptas tanto para personas como para animales.
En los perros la terapia floral es muy adecuada, ya que el olfato es algo que tienen altamente desarrollado. Estas esencias florales, también llamadas Flores de Bach, deben crearlas un experto en esta terapia alternativa, que conozca el uso de cada esencia para cada tipo de problema. Podemos ser escépticos, pero lo cierto es que se trata de una terapia que no tiene ningún efecto secundario, por lo que vale la pena probar.
Hay 38 flores o esencias que ayudan a equilibrar un estado emocional que resulta negativo. Es una mezcla realizada con agua, esencia de flores y un chorro de brandy o coñac para que perdure la mezcla. Cada especialista puede recomendar la cantidad y tipo de administración, aunque suelen aplicarse cuatro gotas sobre el pelo del animal, en el lomo, o bien las gotas en el bebedero.
Algunos ejemplos de estas esencias utilizadas son el heliantemo para los perros que sufren temor por algo como por viajar o ruidos fuertes, el Olmo para los perros de trabajo que se hallan cansados o la madreselva para animales desmotivados y apáticos. Hay muchas más esencias, porque los problemas emocionales pueden ser muy diversos, pero lo bueno de los perros es que son seres que responden muy bien porque no racionalizan la situación, sino que viven el momento.
Esta clase de terapias siempre son alternativas y otra forma de ayudar a los perros a superar sus problemas. De todas formas, siempre hay que intentar llegar a la raíz del problema emocional para aportarles toda la ayuda que requieran.
¿Qué son y cómo actúan en los perros?
Las Flores de Bach son esencias diluidas que se administran en gotas o glóbulos. Se absorben principalmente por la mucosa bucal y se emplean para promover el equilibrio emocional. La evidencia científica es limitada y no confirma su eficacia; las mejoras descritas pueden estar influidas por el efecto placebo o por cambios de manejo. No están registradas como medicamentos por agencias como la AEMPS, por lo que deben usarse como complemento y nunca como sustituto de tratamientos veterinarios.

Usos posibles en conducta y bienestar
Muchos cuidadores recurren a estas esencias en problemas de comportamiento o situaciones puntuales: miedos a ruidos (tormentas, fuegos artificiales), ansiedad por separación, irritabilidad al llegar otro perro a casa, viajes o visitas al veterinario. En perros con tendencia a la agresividad se valoran como apoyo al trabajo de educación canina. También se usan mezclas conocidas como Rescue en momentos de estrés agudo.

Administración y dosis orientativas
Formato habitual en gotas o glóbulos. Vías comunes: directamente en la boca, en una chuche o mezcladas con comida/agua; también se pueden aplicar sobre el pelaje para fricción. Prioriza preparados sin alcohol (los formulados para humanos suelen llevarlo). Existen pautas orientativas: 2–4 gotas por cada 10 kg por toma, o 5 gotas 2-3 veces al día, ajustando la frecuencia más que la cantidad. Es clave la regularidad y el seguimiento profesional. Aunque no contienen un principio activo específico, algunos perros podrían reaccionar a alérgenos; suspende si observas molestias.

Seguridad, límites y cuándo acudir al veterinario
No sustituyen analgésicos ni tratamientos tras cirugías o en enfermedades. Si hay síntomas graves (dolor intenso, fiebre, vómitos persistentes, apatía marcada), acude al veterinario. En gestación o lactancia, así como en perros con medicación, consulta siempre con un profesional. El coste varía según marca y formato; de forma orientativa, algunos productos se sitúan en rangos medios por cada 100 ml/100 g.

Esencias populares y combinaciones frecuentes
Cherry Plum (impulsividad y autocontrol), Chestnut Bud (aprendizaje y atención), Impatiens (nerviosismo y prisa), Mimulus (miedos concretos), Star of Bethlehem (consuelo tras trauma), Walnut (adaptación a cambios) y la mezcla Rescue para situaciones agudas. Su uso suele acompañarse de adiestramiento, enriquecimiento ambiental y rutinas coherentes.

Las 38 flores de Bach y su orientación en mascotas
- Agrimony: disimular malestar; inquietud con apariencia alegre.
- Aspen: temores vagos; sobresaltos sin causa clara.
- Beech: intolerancia; rigidez con otros.
- Centaury: sumisión excesiva; falta de asertividad.
- Cerato: inseguridad; busca aprobación constante.
- Cherry Plum: tensión e impulsos difíciles de controlar.
- Chestnut Bud: repetir errores; aprendizaje lento.
- Chicory: posesividad; demanda continua de atención.
- Clematis: ensimismamiento; falta de interés.
- Crab Apple: escrupulosidad; autolimpieza excesiva.
- Elm: sobrecarga en perros de trabajo; agotamiento puntual.
- Gentian: desánimo ante contratiempos.
- Gorse: apatía; pérdida de ánimo tras cambios.
- Heather: no tolera estar solo; demanda contacto.
- Holly: celos; reactividad hacia convivientes.
- Honeysuckle: melancolía por separación/abandono.
- Hornbeam: pereza/apatía sin causa física.
- Impatiens: hiperactividad; impaciencia.
- Larch: baja confianza; se deja intimidar.
- Mimulus: miedos concretos (ruidos, coche, personas).
- Mustard: tristeza profunda sin motivo aparente.
- Oak: persevera en exceso; no sabe parar.
- Olive: cansancio físico tras convalecencia.
- Pine: culpabilidad; sensibilidad a reprimendas.
- Red Chestnut: sobreprotección y preocupación por los suyos.
- Rock Rose: pánico/terror paralizante.
- Rock Water: rigidez de rutinas; disciplina extrema.
- Scleranthus: indecisión; ánimo cambiante.
- Star of Bethlehem: trauma y shock.
- Sweet Chestnut: abatimiento extremo tras situaciones difíciles.
- Vervain: exaltación; exceso de celo.
- Vine: dominancia; imposición de voluntad.
- Walnut: adaptación a cambios y transiciones.
- Water Violet: distancia; preferencia por soledad.
- White Chestnut: rumiación; conductas repetitivas.
- Wild Oat: desorientación; falta de rumbo.
- Wild Rose: apatía; pasividad marcada.
- Willow: rencor; protesta y resentimiento.
Usadas con criterio, las Flores de Bach pueden ser un apoyo suave para el equilibrio emocional del perro, especialmente junto a buenas rutinas, educación y asesoramiento veterinario. Ante dudas sobre dosis, combinaciones o seguridad, busca la guía de un profesional cualificado.