Si bien es cierto que ejemplares de la misma raza pueden compartir ciertas caracterÃsticas, también lo es que cada perro es único tanto en lo referente a su aspecto como en su carácter. En ello influyen factores como su educación, sus hábitos o sus experiencias. No obstante, los etólogos han realizado una clasificación aproximada de los tipos de personalidad que podemos encontrar en estos animales, los cuales resumimos a continuación.
Personalidad agresiva
La agresividad puede tener su origen en un sinfÃn de causas, siendo la educación deficiente la más común. Si advertimos este problema en nuestro perro, debemos tomar ciertas medidas. Lo ideal serÃa contratar los servicios de un adiestrador profesional, asà como llevar a cabo algunas técnicas. Por ejemplo, ofrecer al perro grandes dosis de ejercicio fÃsico, reforzar las órdenes básicas de adiestramiento frecuentemente y trabajar la disciplina. Recordemos que una conducta agresiva conlleva graves riesgos tanto para el perro como para las personas y animales que cohabiten con él, por lo que debemos solucionar el problema cuanto antes.
Personalidad tÃmido-agresiva
Se trata de una agresividad motivada por el miedo y la desconfianza. Hemos de esforzarnos por eliminar esta conducta, ya que el animal puede reaccionar ante cualquier estÃmulo que le altere atacando a las personas o animales que se encuentren a su alrededor. En muchos casos es necesaria la ayuda de un profesional.
Personalidad tÃmida
A menudo, los canes que han pasado sus primeros meses de vida aislados manifiestan este tipo de personalidad. Si bien en principio no tiene por qué afectarle negativamente, en ocasiones esta extrema timidez conlleva dificultades a la hora de socializar. Con paciencia y delicadeza podemos lograr que nuestro perro aumente su confianza.
Personalidad independiente
En este caso, el perro no mostrarÃa interés en relacionarse con los demás ni sentirÃa la necesidad de mantener un continuo contacto con los suyos. A esta clase de canes les gusta pasar tiempo solos y disfrutar de su espacio, por lo que son perfectos para aquellos que pasen poco tiempo en casa. No obstante, también necesitan atención y cariño a diario.
Personalidad sociable
Son perros con buen carácter, que demandan a menudo la atención de todo aquel que se encuentre a su alrededor. Se siente cómodo con los desconocidos y le encantan las visitas, asà como ser el centro de todas las miradas. Durante el paseo, se acercan de forma amistosa a todo aquel que camine cerca de él. Por todo ello, esta clase de perros son ideales para casas con niños y visitas frecuentes.
¿Podemos cambiar la personalidad de nuestro perro?
Cada perro presenta una cierta predisposición genética hacia una clase de personalidad u otra. Sin embargo, mediante una educación adecuada podemos controlar determinados impulsos, estableciendo los lÃmites necesarios para evitar conductas problemáticas. Insistimos en que, en casos graves, lo más adecuado es recurrir a un adiestrador profesional.