Consejos expertos para cuidar y limpiar los oĆ­dos de tu perro

  • Revisa semanalmente los oĆ­dos; razas de orejas caĆ­das o peludas y perros que nadan necesitan mĆ”s atención y un secado cuidadoso.
  • Limpia con gasas y limpiador especĆ­fico: masaje 20–30 s, permite que se sacuda y seca bien; evita bastoncillos en el canal.
  • Acude al veterinario ante dolor, mal olor o secreción; no uses productos humanos y ten en cuenta posibles alergias subyacentes.

Veterinario revisando los oĆ­dos del perro.

Una buena higiene es esencial para la salud y el bienestar de nuestro perro, algo que incluye cuidados especiales en zonas como la dentadura o los oídos. Estos últimos pueden verse afectados por diferentes parÔsitos e infecciones si no establecemos una rutina de limpieza frecuente, algo que puede desembocar en problemas mucho mayores. Te damos algunos consejos para evitarlos.

Para empezar, tenemos que saber cómo reconocer los problemas que pueden darse en los oídos de nuestro perro. Algunas señales que así nos lo indican son la cera abundante, un olor desagradable, enrojecimiento, inflamación, irritación, picor, sacudidas de cabeza o desorientacion. Es fundamental acudir al veterinario ante cualquiera de estos síntomas; él sabrÔ determinar el origen de la afección e indicarnos cuÔl es el tratamiento apropiado.

En este sentido, hay que prestar especial atención a las razas de orejas caídas, ya que en ellas circula menos sangre por el conducto auditivo, lo que ralentiza la cura de la infección. Perros como el Cocker o el Basset Hound tienen mÔs posibilidades que otros de albergar parÔsitos en sus oídos. Sin embargo, estÔn mÔs protegidos ante amenazas externas.

Por todos estos motivos es necesario que cuidemos a diario los oídos de nuestro perro. La limpieza regular es probablemente la mejor medida que podemos tomar para proteger esta zona. Existen muchas teorías y remedios caseros sobre cómo llevarla a cabo, aunque lo mÔs conveniente es que preguntemos a nuestro veterinario qué productos y método podemos utilizar. Lo que hay que descartar por completo son los bastoncillos para las orejas, ya que pueden dañar gravemente su conducto auditivo.

Otra cuestión es la del pelo dentro del oído, que puede dar lugar a la acumulación cerumen, facilitando con ello la aparición de Ôcaros y la inflamación. Podemos cortar el pelo de esta zona con mucho cuidado, sin arrancarlo. Aunque es preferible que lo consultemos previamente con el veterinario, para que nos indique si seguir este paso es necesario.

Por último, las revisiones son imprescindibles, tanto por parte del especialista como por la nuestra. BastarÔ con que examinemos sus oídos habitualmente, asegurÔndonos de que no hay residuos dentro ni que desprenden mal olor..

¿Por qué y cuÔndo limpiar los oídos?

El canal auditivo del perro es profundo y con forma de L, lo que dificulta la ventilación y favorece la acumulación de cerumen. Las orejas largas o muy peludas (Cocker, Basset Hound, Caniche) retienen mÔs humedad y suciedad, incrementando el riesgo de otitis. Realiza una revisión visual semanal y aumenta la frecuencia si tu perro nada, vive en ambientes húmedos o ha tenido episodios previos. Si observas dolor, mal olor intenso, secreciones oscuras/verdosas, inclinación de la cabeza o pérdida de equilibrio, no limpies y acude al veterinario: puede tratarse de infección, Ôcaros o incluso problemas asociados a alergias.

Consejos para cuidar los oĆ­dos del perro

Limpieza segura: pasos y productos clave

  1. Prepara el entorno: busca un lugar tranquilo y atempera el limpiador a temperatura ambiente para evitar molestias.
  2. Usa gasas estériles: una por cada oreja para no contaminar. Aplica un limpiador específico no ototóxico con su aplicador; evita alcohol o peróxido.
  3. Masajea 20-30 s: sujeta la base de la oreja para ayudar a disolver el cerumen; deja que tu perro se sacuda despuƩs.
  4. Seca a fondo: retira restos visibles con gasa sin profundizar. El bastoncillo solo podría usarse en el pabellón visible, nunca en el canal.
  5. Consulta al veterinario: te recomendarÔ productos con antisépticos/acidificantes y la frecuencia adecuada. El suero fisiológico es suave; otras opciones caseras (vinagre diluido 50/50 o aceite de coco) solo bajo pauta profesional y nunca si hay heridas o dolor. En caso de infección se pautan gotas veterinarias (no humanas) tras comprobar el estado del tímpano.

Cómo limpiar las orejas de un perro

Una rutina de cuidado coherente, el secado tras cada baño y reforzar con un premio ayudarÔn a que el perro acepte mejor la manipulación de las orejas y a reducir recurrencias.