En el Refuxio de Bando, en Santiago de Compostela, un trabajador ha resultado herido tras ser atacado por un perro de raza pitbull durante labores de limpieza. El incidente se saldó con lesiones de consideración en brazos y piernas, y la vÃctima fue trasladada a un centro sanitario tras ser atendida por compañeros y servicios de emergencia.
El sindicato UGT ha exigido responsabilidades y ha puesto el foco en la prevención, recordando que el mismo can ya habÃa protagonizado un episodio similar dÃas antes. Según su versión, se advirtió por escrito al concejal Xesús DomÃnguez y a la alcaldesa, Goretti SanmartÃn, de la necesidad de medidas urgentes para evitar daños mayores.
Cómo se produjo el ataque

El suceso tuvo lugar cuando el operario accedÃa a un módulo para realizar la limpieza rutinaria. De acuerdo con fuentes conocedoras, el único canil de seguridad del centro estaba ocupado por otro animal, por lo que el pitbull permanecÃa en un habitáculo estándar que implica contacto directo durante el mantenimiento.
Fue al entrar cuando el perro se abalanzó sobre el trabajador, provocándole mordeduras en ambas extremidades. En esos momentos, se avisó de inmediato a PolicÃa Local, PolicÃa Nacional y a una ambulancia, que acudieron al lugar poco después de las 10:00 horas.
El animal habÃa llegado al refugio aproximadamente un mes antes y figura como perro potencialmente peligroso, una catalogación que exige protocolos especÃficos y equipamiento adecuado para su manejo.
Compañeros del centro ayudaron a contener la situación hasta la llegada de los servicios de emergencia y facilitaron el traslado del herido. Según relatan, fueron minutos de tensión hasta que pudieron separar con seguridad al can del trabajador.
Antecedentes y advertencias de UGT
UGT afirma que este mismo ejemplar ya habÃa protagonizado un incidente el lunes 29 de septiembre con otra operaria, que evitó la mordedura gracias a su rápida reacción, un suceso que reabre el debate sobre la tenencia responsable. Tras ese episodio, el sindicato trasladó por correo electrónico la información a la AlcaldÃa y al área de Dereitos dos Animais, reclamando actuaciones concretas.
El sindicato califica de inaceptable la falta de respuesta por parte de los responsables municipales y de la dirección del refugio, y señala carencias en protocolos internos, formación continua y recursos humanos y materiales en el servicio.
Además, UGT avanza que presentará una denuncia ante la Inspección de Trabajo por el riesgo grave para la salud de la plantilla, con la intención de que se evalúen responsabilidades y se apliquen medidas correctoras sin demora.
Entre los aspectos subrayados por la central, destacan la necesidad de procedimientos claros de actuación con animales agresivos, simulacros periódicos, equipos de protección adecuados y espacios de contención suficientes.
Respuesta municipal y vÃa judicial
Fuentes del Concello de Santiago aseguran que están en contacto desde el primer momento con la dirección del Refuxio de Bando y con la familia del trabajador herido. Según trasladan, el Patronato del refugio ya habÃa evaluado la situación del animal a raÃz de un expediente previo y solicitó a la empresa de prevención de riesgos formación especÃfica para el personal.
El edil de Dereitos dos Animais, Xesús DomÃnguez, ha pedido informes a la dirección del centro y a la veterinaria para su remisión al juzgado, que determinará las actuaciones pertinentes en el marco legal.
Hasta que haya resolución, el perro permanecerá bajo custodia. Las medidas que se adopten, que decidirá la autoridad judicial, podrÃan abarcar desde restricciones de manejo hasta la eutanasia, en función de los informes y de la normativa aplicable.
Situación del refugio y mejoras en seguridad
El Refuxio de Bando alberga en la actualidad alrededor de 500 animales, una cifra que exige planificación, recursos adecuados y protocolos sólidos, especialmente ante ejemplares catalogados como peligrosos.
Trabajadores y voluntarios insisten en reforzar la seguridad con más caniles de contención, mayor dotación de EPIs, formación continua y procedimientos claros de acceso y limpieza para minimizar contactos de riesgo.
- Protocolos escritos y actualizados para manejo de animales agresivos.
- Formación y simulacros periódicos de intervención y evacuación.
- Equipos de protección individual y herramientas de contención suficientes.
- Ampliación de espacios seguros y revisión de rutinas de limpieza.
A la espera de decisiones judiciales y medidas ejecutivas, lo ocurrido ha reabierto el debate sobre la seguridad en los refugios. Con el foco en la prevención, UGT y el personal del centro reclaman recursos y coordinación para que un episodio de estas caracterÃsticas no vuelva a repetirse.