Viajar con perros en coche se ha convertido en una práctica cada vez más extendida entre las familias españolas. El auge del turismo dog friendly y la costumbre de incluir a los perros en los desplazamientos vacacionales han provocado que, cada verano, aumenten las preguntas sobre cómo hacerlo de manera segura y legal. De hecho, las dudas sobre las normas para transportar mascotas en el coche disparan las búsquedas online con cada llegada de las vacaciones.
La Dirección General de Tráfico (DGT) y diferentes expertos advierten que cumplir la normativa no solo responde a evitar sanciones, sino que es fundamental para proteger tanto a las personas como a los animales ante cualquier imprevisto en carretera. Pese a ello, una parte significativa de los conductores confiesa no conocer plenamente cuáles son las pautas legales y los sistemas recomendados.
Normativa DGT y riesgos por no llevar al perro bien sujeto

La normativa española, recogida en el Reglamento General de Circulación, establece que el conductor debe mantener el control total del vehículo, evitando que los animales transportados interfieran en la conducción. El artículo 18.1 concreta la obligación de impedir distracciones y garantizar la seguridad de todos los ocupantes.
Las cifras subrayan la importancia de cumplir estas reglas: según la DGT, más de la mitad de los conductores ha vivido situaciones de riesgo por no sujetar correctamente a sus mascotas. En caso de accidente, un perro sin retención multiplica su peso y puede causar lesiones graves tanto a sí mismo como al resto de pasajeros. Por ejemplo, un perro de 25 kilos puede impactar con una fuerza de hasta 700 kilos a 50 km/h.
Incumplir la normativa acarrea multas de hasta 500 euros y retirada de puntos, especialmente si se detecta que el animal circula suelto, en brazos o con sistemas no homologados. Además, las aseguradoras podrían negarse a cubrir daños si se demuestra una sujeción incorrecta.
Sistemas homologados: cómo elegir el más adecuado

Existen tres sistemas principales para transportar perros en coche con seguridad. La elección dependerá del tamaño y el peso del animal: los protector de asiento de coche para perros son una opción adicional para evitar que el perro ensucie el interior del vehículo y asegurar su bienestar.
- Transportín reforzado: Ideal para perros pequeños (hasta 9 kilos). Debe ir en el suelo, detrás de los asientos delanteros. Para perros grandes, se coloca en el maletero de forma transversal y siempre bien sujeto.
- Arnés de doble anclaje: Es la mejor opción para perros medianos y grandes (entre 9 y 25 kilos). Se une al cinturón de seguridad o a los anclajes Isofix, debe ser corto y llevar hebillas resistentes.
- Rejilla divisoria: Recomendable para perros de mayor tamaño en coches familiares o SUV. Se instala entre el maletero y el habitáculo y, para mayor eficacia, debe combinarse con transportín o arnés homologado.
La DGT y los expertos insisten en no usar correas de paseo, arneses de un solo punto o transportines sujetos solo con el cinturón, ya que no ofrecen resistencia suficiente en caso de accidente. Igualmente, están desaconsejadas las rejillas de ventosas o los sistemas improvisados como atar al perro a los reposacabezas.
Consejos de la DGT para un viaje seguro con perros

Además de elegir el sistema adecuado, conviene tener en cuenta estas recomendaciones: para reducir el estrés de mi perro durante el viaje en coche, es importante seguir las instrucciones de la DGT y preparar adecuadamente a la mascota para que el desplazamiento sea seguro y confortable.
- Jamás lleves al perro suelto en el habitáculo. Además de la sanción, aumenta el riesgo de accidentes graves.
- Evita objetos sueltos junto a la mascota que puedan convertirse en proyectiles.
- Documentación sanitaria a mano: lleva siempre la cartilla o pasaporte del animal.
- Durante las paradas, sujeta al perro antes de abrir puertas o el maletero, podría escaparse repentinamente.
- No lo dejes solo en el coche en días calurosos, aunque esté a la sombra o con ventanillas abiertas.
- Haz paradas cada dos horas para que beba agua, estire las patas y haga sus necesidades.
- Acostúmbrale al sistema de retención con antelación para evitar estrés y ansiedad el día del viaje.
- Mantén una temperatura adecuada y una ventilación sin corrientes directas.
- Consulta al veterinario si tu perro es propenso a mareos o estrés en el coche.
Bienestar animal durante el trayecto: cómo reducir el estrés
Muchos perros pueden mostrar ansiedad, mareos o incomodidad durante el viaje. Para mejorar su experiencia, veterinarios y etólogos recomiendan acostumbrarles a los desplazamientos con trayectos cortos antes del viaje largo. Si el animal se marea, lo mejor es evitar darle comida en las horas previas al trayecto y ofrecerle agua en las paradas. Existen sprays de feromonas que pueden ayudar, y en casos de ansiedad severa, el veterinario puede indicar medicación específica. También puede ser útil evitar que los perros orinen las ruedas de los coches durante las paradas para mantener su tranquilidad.
La habituación positiva al transportín, al arnés o al coche en general suele reducir notablemente los problemas de comportamiento y los mareos. Además, si el perro se muestra inquieto o demanda atención durante el viaje, lo más recomendable es no reforzar esa actitud y utilizar técnicas de calma bajo supervisión profesional si es necesario.
Incluir en el coche sus objetos familiares (manta, juguete) y mantener una atmósfera tranquila también contribuye a su confort.
Planificar cada etapa, llevar siempre un bebedero y tener a mano todo lo necesario –incluida la cartilla veterinaria– hará que el trayecto sea más seguro y agradable para todos.
