¿Cómo evitar que el perro salte encima? III

Teniendo en cuenta que  hay personas a las que les gusta que se suban y a otras no, deberemos adoptar una técnica para controlar a los perros en este último caso.

De idéntica manera al problema que presentan algunos perros de tirar de la correa, el hecho de que , especialmente los más jóvenes, intenten subirse a las personas, puede responder a una común necesidad: ejercicio.

Al abordar este problema pensamos sobre todo en perros medianos y grandes. Que un perro pequeño como un chiuahua o un yorki salte sobre alguien es quizás menos grave, aunque no por ello deja de ser molesto... Muchos dueños descuidan la educación de sus canes por el simple hecho de su pequeño tamaño , al ser “más manejables” y “neutralizables” en caso de necesidad, o de conducta inadecuada, pero es una lástima…He visto en clubes de trabajo canino realizar el “fuss” a pequeños yorkis o cocker y es una maravilla lo bien que lo hacen.

Prueba monográfica de Pastor Alemán · Real CEPPA

Prueba monográfica de Pastor Alemán · Real CEPPA (La Morgal - Asturias)

Como decíamos, la falta de ejercicio suele ser en muchos caso la raíz del problema de saltar encima o de tirar de la correa. Perros de trabajo como el Pastor Alemán, Border Collie, Schnauzer gigante, o más pequeños como el Cocker y tantos perros de caza, necesitan quemar su energía. Nos empeñamos en hacerles vivir en pisos o en fincas sin darles la actividad necesaria (¡¡ qué un perro por vivir en una finca si no se le fuerza a moverse no es más activo…!!, sobre todo si está solo, atado o echado en una esquina todo el día vegetando…) . ¿Os imagináis un indio Yanomami todo el día trabajando de cajero en un banco tras una garita de cristal? , ¿cómo se sentiría? pues es lo mismo… Muchas personas deberían auto-analizarse antes de poner a un perro en su vida. Existen más de trescientas razas caninas, y hay una para cada tipo de persona. Se trata de elegir el tipo de perro acorde con nuestras necesidades y nuestro estilo de vida. Obrar con inteligencia, sin prisas, dejándose aconsejar por un experto y sin pasiones, es lo que hay que tener en cuenta a la hora de adquirir o adoptar un perro.

Veamos algunas técnicas para evitar que los perros salten sobre la gente. Las enunciaremos clasificándolas según el método de adiestramiento utilizado, y los lectores podrán escoger la que más y mejor les convenga. Por nuestra parte declinamos cualquier responsabilidad en su uso, y aconsejamos siempre la guía de un experto competente en adiestramiento:

  • Método tradicional: los defensores de este tipo de adiestramiento recomiendan adoptar medidas de presión para corregir esta actitud inadecuada, es decir, ordenar “¡No!” al perro y tirón seco del collar de ahorque, tras esperar un instante (período de latencia) en caso de no ejecutarse la orden. Variante: tirón seco sin decir nada. El perro asociará a la acción de saltar encima un estímulo desagradable, sin relacionarlo con su guía (dueño que lo conduce) y tratará de evitarlo. Otra técnica: pedir a un colaborador que en el momento de saltarle encima le coja por las patas delanteras (sin violencia) sin soltarle hasta pasados unos momentos , obligándole a permanecer en pie. Tras unas cuantas sesiones de este tipo, exentas de violencia, sólo por la pequeña molestia que entraña, el perro decidirá abandonar la “práctica del salto sobre el transeunte”
  • Método positivista: los adiestradores que usan este método ponen en práctica lo siguiente: ordenar “¡No!” y recompensar al perro con una pequeña recompensa de comida al no saltar. Si se asocia además el premio de comida a un pequeño sonido, puede ser útil para recabar la atención del perro en momentos comprometidos, por ej. cuándo se cruce con otro perro dominante por la calle, o no queremos que se entretenga con alguien o algo.

Personalmente siempre opino que si nos agachamos a la altura de la cara del perro, antes de que éste salte, él no lo hará. A un amigo que nos visite, con él que tengamos confianza le podemos pedir lo siguiente: “¡Agáchate y ponte a su altura!”. El perro no le saltará encima desequilibrándolo.

Otra opción, en este caso para usar entre nosotros y nuestro perro, es que nos agachemos a su altura , para evitar el salto y que le acostumbremos que nos salte sólo cuando nosotros queramos bajo orden, dándonos una palmada en el pecho y diciéndole: “¡Arriba!” o “¡Hop!”.

Magnífico ejemplar de Pastor Alemán de Trabajo (Monográfica Real CEPPA)


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