Cómo alimentar a un pastor alemán cachorro paso a paso

  • El pastor alemán cachorro necesita una dieta rica en proteína animal de calidad, grasas saludables y un equilibrio correcto de calcio y fósforo.
  • La cantidad diaria se ajusta al peso, edad y actividad: sigue las guías del pienso o calcula el porcentaje de peso corporal en dietas naturales.
  • Es clave repartir la ración en varias tomas, mantener comedero y bebedero limpios y evitar alimentos tóxicos como chocolate, uvas o cebolla.
  • Controlar el crecimiento y el peso ayuda a prevenir problemas articulares frecuentes en la raza, como la displasia de cadera y de codo.

Cachorro de pastor alemán

El pastor alemán es un perro que puede llegar a ser muy cariñoso y social. Le encanta jugar, aprender cosas nuevas y, sobre todo, estar con su familia, por lo que es el animal ideal para cualquier familia con o sin niños a la que le guste salir a dar largos paseos, hacer excursiones y practicar deporte al aire libre.

Sin embargo, cuando decidimos llevar uno a casa, una de las cosas más importantes que tenemos que hacer durante toda su vida es ofrecerle una alimentación equilibrada. La etapa de cachorro es especialmente delicada porque el pastor alemán es una raza grande y muy activa, con tendencia a padecer problemas articulares si no se cuida bien su dieta. Así, si no sabes cómo alimentar a un pastor alemán cachorro, a continuación te daremos las claves para que tu nuevo amigo tenga un desarrollo óptimo, fuerte y saludable.

Dale una alimentación de calidad

Alimentación de cachorro pastor alemán

El pastor alemán, al igual que todos los perros, es un animal carnívoro, es decir, que su principal fuente de proteína debe provenir de la carne de otro animal. Esto es muy importante saberlo, ya que hoy en día la mayoría de comida para canes lleva una cantidad importante de cereales y subproductos vegetales, los cuales el can no sólo no necesita, sino que pueden además provocarles alergias alimentarias, digestiones pesadas, gases o diarreas al no poder digerirlos bien.

Además, el pastor alemán tiene una predisposición genética a problemas articulares como la displasia de cadera y de codo, por lo que interesa que su dieta incluya proteínas de alta calidad, grasas saludables (como las del pescado) y, en muchos casos, condroprotectores (glucosamina y condroitina) que apoyen el cuidado de las articulaciones desde cachorro.

Para evitar problemas, es muy recomendable darle un pienso de alta calidad específico para cachorros de razas grandes, rico en proteína animal y bajo en cereales, como pueden ser Acana, Orijen, Applaws, Taste of the Wild, Alpha Spirit o True Instinct; o bien ofrecerle una comida mucho más natural como es la Dieta Yum, Naku, o la Dieta Barf, formulada siempre con la ayuda de un profesional para asegurar el correcto aporte de calcio, fósforo, vitaminas y minerales.

En la elección de la mejor alimentación para tu cachorro pastor alemán es fundamental fijarse en que contenga proteínas de origen animal claramente identificadas (pollo, cordero, salmón, ternera…), grasas de buena calidad, carbohidratos fácilmente digeribles si los incluye (como el arroz integral) y un equilibrio adecuado de calcio y fósforo, clave para que los huesos crezcan fuertes pero sin forzar el aparato locomotor.

Etapas del cachorro de pastor alemán y tipo de comida

Cachorro pastor alemán con placa

Durante los primeros meses de vida, las necesidades nutricionales del cachorro cambian muy rápido, por lo que conviene adaptar el tipo de alimento a cada fase:

Cachorro recién nacido: hasta que se complete el destete, la mejor alimentación es siempre la leche materna, ya que aporta anticuerpos y nutrientes perfectamente equilibrados. Solo si la madre no puede alimentar a la camada se recurre a leches maternizadas específicas para cachorros, nunca a leche de vaca u otras leches de consumo humano.

Cachorro destetado (alrededor de las 6-8 semanas): en esta etapa se empieza a introducir alimento sólido adaptado, habitualmente pienso para cachorros de razas grandes humedecido con agua tibia o caldo sin sal para facilitar la masticación y digestión. También se puede iniciar una dieta BARF o casera equilibrada siempre que esté formulada por un profesional y se introduzca de forma muy progresiva.

De los 2 a los 4 meses: el crecimiento es muy rápido y el cachorro necesita una dieta con alto contenido en proteína y energía moderada. No interesa que engorde ni que crezca demasiado deprisa, ya que un aumento de peso excesivo puede favorecer la aparición de malas alineaciones de las extremidades y problemas articulares tempranos.

A partir de los 4-6 meses: el sistema digestivo está más maduro y el cachorro ya puede tomar el alimento en forma de croqueta seca sin humedecer (siempre que lo mastique bien). Es buen momento para reforzar el aporte de ácidos grasos omega 3, que benefician la piel, el pelaje y las articulaciones, y para consolidar una rutina de horarios y raciones que eviten sobrepeso.

Asegúrate de que come la cantidad que necesita

Cantidad de comida para cachorro pastor alemán

Si le das pienso, esto te será fácil de hacer, puesto que la cantidad recomendada vendrá indicada en el saco según el peso actual del cachorro y el peso adulto estimado. Recuerda que en razas grandes, como el pastor alemán, es muy útil usar el peso de los progenitores como referencia orientativa del peso final y vigilar de cerca la curva de crecimiento para que no suba demasiado rápido.

Sin embargo, si le das BARF u otra alimentación natural fresca, la cantidad a darle será, de forma orientativa, la siguiente:

  • Hasta los 3 meses, se le tiene que dar la comida equivalente al 8% de su peso corporal al día, repartido en varias tomas.
  • De 4 a 6 meses, el equivalente al 6% de su peso.
  • De 7 meses en adelante, el equivalente al 3-4% de su peso, ajustando según su condición física.

Estas cifras son solo una guía general. Cada cachorro tiene un metabolismo diferente, un nivel de actividad propio y unas necesidades individuales. Si tu cachorro se queda con hambre, dale hasta que se sacie; de lo contrario podría empezar a perder peso. Observa su peso, energía, pelaje y heces: si mantiene un buen estado puedes aumentar ligeramente la ración hasta que quede saciado, evitando que llegue a engordar.

Por el contrario, si notas que el cachorro empieza a verse demasiado redondeado, se le marcan los michelines o le cuesta moverse con agilidad, conviene revisar la cantidad de comida y, si es necesario, reducirla un poco o elegir un pienso con menos densidad energética, siempre comentándolo con tu veterinario.

Frecuencia de las comidas, higiene y alimentos a evitar

Cachorros pastor alemán comiendo

Además de la cantidad, es muy importante la frecuencia de las tomas. Un cachorro de pastor alemán debería comer:

  • De 2 a 3 meses: entre 4 y 5 comidas pequeñas al día, para no sobrecargar el estómago y mantener estable su nivel de energía.
  • De 3 a 6 meses: unas 3-4 comidas diarias, reduciendo progresivamente la frecuencia.
  • Desde los 6 meses hasta que complete el crecimiento: se puede pasar a 2-3 tomas al día, en función de sus horarios y de cómo tolere las raciones.

La higiene del comedero y del bebedero también influye en la salud digestiva del cachorro. Es recomendable:

  • Lavar el comedero después de cada comida, especialmente si se ofrece comida húmeda o cruda.
  • Cambiar el agua varias veces al día para que siempre esté limpia y fresca.
  • Evitar dejar restos de comida a temperatura ambiente durante horas, ya que pueden fermentar o contaminarse.

En cuanto a los alimentos a evitar, hay productos que pueden ser tóxicos o muy perjudiciales para un cachorro de pastor alemán, aunque le resulten muy apetecibles:

  • Chocolate y cacao, por su contenido en teobromina.
  • Cebolla y ajo, crudos o cocinados, por el riesgo de anemia.
  • Uvas y pasas, asociadas a insuficiencia renal aguda.
  • Huesos cocidos, que pueden astillarse y provocar perforaciones.
  • Alimentos con muchas grasas saturadas o fritos, que favorecen la obesidad y problemas de páncreas.
  • Restos de comida humana muy salados, salsas, embutidos y dulces.

Con estos consejos, tu pequeño peludo crecerá sano y fuerte, con una alimentación adaptada a su raza, a su ritmo de crecimiento y a sus necesidades individuales, reduciendo al máximo el riesgo de problemas digestivos y articulares y disfrutando de una vida larga y activa a tu lado.