Cómo evitar que mi perro se pierda: guía completa de seguridad e identificación

  • Mantén a tu perro correctamente identificado con microchip y placa con tus datos actualizados.
  • Usa siempre correa y arnés adecuados, sobre todo con perros nerviosos, reactivos o muy cazadores.
  • Suelta a tu perro solo en zonas seguras y valladas, revisando a menudo puertas, vallas y ventanas.
  • Refuerza la obediencia y la llamada con premios para que siempre quiera volver a tu lado.

Perro tumbado para evitar que se pierda

Todos los que convivimos con un peludo podemos tener ese miedo a que un día se pierda y no podamos encontrarlo. Perder a una mascota es una de las experiencias más angustiosas para cualquier familia, por lo que la prevención ante posibles extravíos es fundamental. Afortunadamente, podemos hacer varias cosas para evitar que eso suceda, y de todas ellas vamos a hablar en este artículo de forma detallada.

Si te gustaría saber cómo evitar que mi perro se pierda, toma nota de estos consejos que combinan identificación, educación, seguridad en el hogar y buena gestión de los paseos.

Ponle el microchip y una placa identificativa

Identificación con microchip para que el perro no se pierda

Una de las primeras cosas que hay que hacer cuando un can llega a casa es llevarlo al veterinario para que le implante el microchip obligatorio. En él se incluirán todos tus datos de contacto, para que en el caso de que el animal se extravíe y sea llevado a una clínica o protectora, puedan identificarte rápidamente y contactar contigo de inmediato. Es un procedimiento rápido, prácticamente indoloro y de efecto permanente.

Pero el microchip tiene un problema, y es que para saber si lo lleva puesto se le debe de pasar un detector de microchips, por lo que sólo puede servir en caso de que, como decíamos, se lleve a la clínica veterinaria o a un refugio que disponga de lector. Por eso, el microchip es imprescindible, pero no debe ser la única medida de identificación.

Por este motivo, te recomiendo que además le pongas en su collar una placa identificativa. En el mercado hay muchos modelos (en forma de hueso, de corazón, de triángulo…), sólo tienes que elegir el que más te guste y grabar en ella, al menos, tu número de teléfono. Si lo deseas, puedes añadir también tu nombre o el de tu perro y una dirección o ciudad para facilitar aún más el contacto.

Además de la clásica chapa, hoy en día existen collares inteligentes y localizadores que se enganchan al collar y permiten ver la ubicación del perro en tiempo casi real desde el móvil. No sustituyen al microchip, pero son una ayuda extra para localizar al animal si se aleja demasiado. Incluso hay dispositivos tipo etiquetas electrónicas que se pueden sincronizar con el teléfono para recibir avisos cuando el perro sale de una zona segura.

Sea cual sea el sistema que utilices, es clave que mantengas tus datos siempre actualizados tanto en la base de datos del microchip como en la información de la placa. Si cambias de número de teléfono o de domicilio, acude a tu veterinario o gestiona el cambio en el registro correspondiente cuanto antes.

¿Es un perro nervioso? Llévalo siempre con la correa

Pasear con correa para que el perro no se pierda

Si tienes un perro nervioso o reactivo, que no se ha socializado bien o que se asusta fácilmente, es importante que lo lleves siempre con la correa, ya que de lo contrario, en cuanto tenga oportunidad podría echar a correr tras otro perro, una persona, una bicicleta o un ruido inesperado y se podría perder. Una correa resistente y un arnés bien ajustado son básicos para mantener el control.

Además, tampoco se puede llevar suelto si no termina de llevarse bien con todos los perros. Es decir, si se siente incómodo o tenso con, por ejemplo, los machos, o reacciona mal ante ciertos estímulos, debe de llevar puesta su correa, por si acaso. La combinación de miedo, ansiedad y libertad sin control es una de las causas más frecuentes de huidas.

Es muy recomendable trabajar el entrenamiento básico de obediencia: órdenes como “ven”, “quieto” o “junto” pueden resultar cruciales en una situación de riesgo. Puedes apoyarte en premios comestibles muy atractivos (golosinas, galletas caseras o trocitos de salchicha) para reforzar que acudir a tu llamada siempre merece la pena. Un perro que responde bien a la llamada se aleja menos y, si lo hace, vuelve contigo con más facilidad.

Si tu compañero tiene un instinto de caza muy desarrollado o un fuerte impulso explorador (algo habitual en razas como Beagle, Husky, Terriers y muchos sabuesos), evita pasearlo suelto en zonas abiertas sin vallas. Para estos perros, perseguir una presa o seguir un rastro ya es una recompensa, así que tenderán a repetir la conducta. En estos casos, puedes utilizar una correa larga de 5 a 10 metros que le permita moverse con más libertad, pero manteniendo la seguridad.

También es buena idea que, cuando salgas con tu perro, lleves siempre identificación visible, una correa en buen estado y, si es muy escapista, un localizador GPS. Todo ello reduce de manera notable el riesgo de que un simple susto se convierta en una pérdida real.

Suéltalo sólo en los lugares seguros

Perro corriendo sin perderse

Puedes llevar a tu perro suelto siempre y cuando sea un animal sociable, que sabe convivir con otros perros y personas, y siempre que realmente confíes en su comportamiento y sepas que no se va a portar mal. Su educación y su nivel de obediencia son fundamentales antes de plantearte soltarlo fuera de casa.

Y, por supuesto, sólo en lugares seguros, como puede ser un parque para perros o un área canina vallada. Estas zonas están diseñadas para que los animales puedan correr y jugar sin riesgo de salir a la carretera, perderse por calles desconocidas o asustarse con el tráfico. Verás que muchas incluyen obstáculos, zonas de juego y espacios con sombra para descansar.

Antes de soltarlo en uno de estos sitios, dedica un momento a evaluar el entorno: revisa que las vallas estén bien cerradas, que las puertas se cierren correctamente y que no haya huecos por donde el perro pueda escaparse. Si detectas algún punto débil, mejor mantén al perro con correa o busca otra zona más segura.

En casa o en tu jardín, también conviene revisar periódicamente puertas, vallas y ventanas. Un simple agujero en la cerca, una puerta mal cerrada o una ventana abierta pueden ser la oportunidad perfecta para que un perro curioso, aburrido o asustado decida explorar. Durante reuniones familiares, vacaciones o celebraciones es especialmente fácil que alguien deje una puerta abierta sin darse cuenta.

Así no tendrás que preocuparte por nada  Mantener una buena identificación, trabajar la obediencia, revisar el entorno y utilizar correa o zonas valladas cuando sea necesario, hará que tu compañero de cuatro patas esté mucho más seguro y, en caso de que se despiste, las probabilidades de que vuelva a casa contigo sean mucho mayores.

Con constancia, supervisión y mucho cariño se puede disfrutar de paseos y juegos al aire libre, minimizando al máximo el riesgo de que tu perro se pierda y asegurando su bienestar cada día.

Beagle
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