Hablar de los perros es hablar del animal que lleva con la humanidad desde hace, por lo menos, diez mil años. Mucho tiempo ha pasado ya, muchos cambios se han producido, pero la naturaleza canina sigue ahí, intacta. Nadie les ha enseñado cómo ser ellos mismos, pues no lo han necesitado. De hecho, los humanos hemos aprendido y seguimos aprendiendo de estos animales, pues ellos sólo viven el presente, mientras que nosotros solemos tener nuestros pensamientos en el futuro o en el pasado.
Esa naturaleza es la que los hace únicos, el instinto de los perros que nos hace quererlos tanto y que explica muchos de sus comportamientos cotidianos: desde cómo nos reciben al llegar a casa hasta la forma en la que juegan, excavan o protegen a su familia humana.
La inteligencia instintiva de los perros

¿Alguna vez te has preguntado cómo es que, nada más abrir la puerta de casa, te está esperando tu perro con esa felicidad y esa mirada de alegría tan reales? O, ¿por qué sabe, con sólo mirarte, que ha hecho algo mal o que estás triste? La respuesta a éstas y otras cuestiones está en su instinto. El instinto es una forma de inteligencia, algo más que un sexto sentido, que convierte a tu perro en un compañero extraordinario capaz de reaccionar con rapidez y eficacia ante muchísimas situaciones.
En zoología y psicología, el instinto canino se define como la conducta innata y no aprendida que se transmite genéticamente entre los seres vivos de la misma especie y que les hace responder de una misma forma ante una serie de estímulos. Por lo general, estos comportamientos suponen modelos de respuesta a un estímulo determinado y, con frecuencia, son patrones característicos de alimentación, apareamiento, relaciones sociales, juego y expresión de agresividad.
Estos modelos de comportamiento se han desarrollado y refinado a lo largo de miles de años bajo la influencia de la selección natural. Los comportamientos instintivos son clave porque facilitan la adaptación del perro a su entorno, ya sea en plena naturaleza o en un piso en la ciudad. Muchos de los gestos y hábitos que ves en tu perro a diario no los ha aprendido de nadie: vienen grabados en sus genes y se activan ante determinadas situaciones.
Un ejemplo impresionante de esta inteligencia instintiva es la capacidad del perro para tomar decisiones rápidas en situaciones de peligro. Tanto es así que puede, incluso, salvarle la vida a un ser querido durante un incendio, que es lo que hizo precisamente Buddy. En un caso real ocurrido en Oregón (Estados Unidos), su familia tuvo un desafortunado accidente en su cobertizo, causando un incendio que amenazaba sus vidas. Buddy supo exactamente lo que debía hacer: buscar ayuda.
Para ello, corrió hasta encontrar a unos policías que iban en su coche, y los guió hasta su hogar en llamas. El policía entendió lo que el perro le estaba pidiendo, por lo que la familia pudo salvarse. Y todo gracias al instinto de protección y vinculación de los perros.
Este tipo de historias ilustran cómo el instinto se combina con el aprendizaje. Algunos comportamientos surgen de forma automática (como huir ante un ruido muy fuerte), mientras que otros son patrones innatos que se perfeccionan con la experiencia, como el rastreo, la defensa o la convivencia en familia.
Principales instintos del perro que ves cada día
Para entender mejor a tu peludo es útil conocer cuáles de sus conductas son instintivas y cuáles pueden moldearse mediante educación. Muchos comportamientos típicos tienen una base innata y se repiten en casi todos los perros, aunque la intensidad varía según el individuo y la raza.
- Instinto gregario: el perro es un mamífero social por naturaleza y necesita vivir acompañado. De sus antepasados lobos ha heredado la necesidad de formar parte de un grupo y seguir unas reglas sociales.
- Instinto jerárquico: los perros se estructuran en escalas jerárquicas más o menos complejas. Buscan figuras de referencia y necesitan una guía clara y coherente que les indique qué se espera de ellos.
- Instinto de caza y presa: perseguir lo que se mueve, rastrear, sujetar y “cobrar” objetos o presas son conductas que proceden de su pasado cazador y se manifiestan hoy en juegos de persecución o en el gusto por traer juguetes.
- Instinto de defensa y huida: ante una amenaza el perro puede optar por enfrentarse, alejarse o emitir señales de calma. Esa capacidad de valorar el peligro y actuar es heredada y muy importante para su supervivencia.
- Instinto maternal y de cuidado: las perras preparan su nido, lamen a sus cachorros y los protegen sin que nadie se lo enseñe; los cachorros, a su vez, encuentran la leche materna guiados por el olfato.
- Instinto de juego: el juego mantiene el contacto físico con los miembros de la “manada” y permite al cachorro practicar habilidades de caza, lucha controlada y comunicación.
Muchos comportamientos que a veces causan problemas en casa (como escarbar en el jardín, hacer pozos, esconder comida o ladrar con insistencia) están directamente relacionados con estos instintos. La clave no es reprimirlos por completo, sino canalizarlos de forma adecuada y ofrecer alternativas que respeten la naturaleza del perro.
Instinto de rastreo y el sorprendente olfato del perro

El perro es un animal eminentemente olfativo. Mientras que los humanos interpretamos el mundo sobre todo con la vista, los perros lo hacen con la nariz. La mucosa olfativa del perro contiene alrededor de 250 millones de células sensoriales, frente a los aproximadamente 10 millones de las personas. Esta diferencia explica por qué tu perro puede detectar olores imperceptibles para ti y seguir rastros muy complejos.
Las feromonas olfativas son una fuente de información esencial para ellos: a través de los olores pueden saber la edad, el sexo, el estado emocional o la disponibilidad reproductiva de otros perros. Por eso se detienen tanto a olisquear orines, heces y marcas de otros animales cuando pasean.
El instinto de rastreo se manifiesta de varias formas:
- Rastreo de superficie: el perro lleva el hocico cerca del suelo siguiendo un camino de olores, algo muy útil en tareas de búsqueda, rescate o localización de objetos.
- Venteo: cuando levanta la cabeza y olfatea el aire para captar moléculas que flotan y orientarse hacia una fuente de olor distante.
- Marcaje y lectura de marcas: al orinar en ciertos puntos y oler las marcas de otros perros, “leen” y “escriben” mensajes químicos.
Conviene dejar que el perro olisquee con libertad durante los paseos para que estimule este instinto de forma saludable. Impedirle constantemente que huela puede aumentar su frustración y reducir una parte importante de su bienestar mental. Una buena idea es combinar ratos de paseo más fluido con momentos de “paseo de olfato”, en los que le permitas explorar con calma.
Este potente olfato también explica algunas conductas curiosas, como la de revolcarse en olores intensos (por ejemplo, en restos de animales). Se cree que se trata de un comportamiento heredado que les servía para camuflar su propio olor ante las presas o para llevar información olfativa a su grupo.
Otros comportamientos instintivos frecuentes en casa
Además del rastreo, hay muchos otros comportamientos que pueden desconcertar a los cuidadores pero que tienen una base claramente instintiva:
- Excavar y hacer pozos: en libertad los canes excavaban para esconder comida, regular la temperatura o crear refugios. Hoy muchos perros siguen haciéndolo en el jardín o en parques, sobre todo razas como terriers o dachshunds, seleccionadas históricamente para perseguir presas bajo tierra.
- Dar vueltas antes de tumbarse: se cree que ayuda a preparar el lugar de descanso, marcar el espacio o comprobar que no hay amenazas cerca. Es un comportamiento heredado y totalmente normal.
- Perseguir su cola: en cachorros es un juego inocente relacionado con la exploración de su propio cuerpo. En adultos solo preocupa si se vuelve compulsivo, ya que podría indicar estrés, dolor o problemas de comportamiento.
- Transportar y enterrar objetos: esconder comida, juguetes o incluso nuestras zapatillas responde a un patrón ancestral de preservar recursos. Algunas razas cobradoras tienen una mordida especialmente suave y disfrutan llevando cosas de un lado a otro.
- Lenguaje corporal instintivo: mover la cola, agachar las orejas, enseñar los dientes, lamerse o desviar la mirada son formas de comunicación canina que surgen sin enseñanza previa y que les permiten evitar conflictos o reforzar vínculos.
El adiestramiento no cancela estos comportamientos innatos, pero sí puede modular su intensidad y enseñar al perro cuándo y cómo expresarlos de forma apropiada. Una buena educación, basada en el respeto y la comprensión de su naturaleza, ayuda a que el perro esté más equilibrado y a que la convivencia sea más armoniosa.
True Instinct, alimentación natural instintiva para tu perro

True Instinct es una marca de nutrición que llega a España con el objetivo de conseguir que nuestros gatos y perros puedan alimentarse con una comida que respete su instinto, a través de una gama de productos elaborados con los ingredientes que los perros buscarían instintivamente en su entorno natural.
Los perros, antes de ser animales domésticos, dedicaban gran parte de su tiempo y energía a conseguir alimento y agua. Hoy, esas necesidades básicas las cubrimos nosotros, pero su organismo sigue preparado para aprovechar mejor ciertos tipos de nutrientes. Por eso tiene sentido ofrecerles una alimentación que tenga en cuenta su biología y sus patrones instintivos de alimentación.
De entre los múltiples beneficios de este tipo de nutrición natural, destacamos:
- Piel y pelo más sano y brillante gracias a los ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6, además de zinc, que ayudan a mantener la barrera cutánea y un pelaje fuerte.
- Fortalecimiento del sistema inmunitario debido al nivel alto de antioxidantes (vitaminas E y C, y selenio), zinc y proteínas de calidad que apoyan las defensas naturales.
- Sistema digestivo sano, al contener cereales integrales (arroz integral, cebada y avena) y fibra, que favorecen una flora intestinal equilibrada y unas heces más consistentes.
- Mejor ánimo y vitalidad al ingerir el nivel adecuado de proteínas, las cuales provienen de pollo fresco u otras carnes fácilmente digeribles, que ayudan a sostener la masa muscular y la energía diaria.
La gama de productos de True Instinct se elabora en Europa, con ingredientes seleccionados a partir de estrictos controles de calidad. Además, los productos True Instinct se cuecen al vapor y no incluyen colorantes, conservantes ni aromas artificiales, ni ingredientes genéticamente modificados en su elaboración, lo que se ajusta a una filosofía de nutrición más natural.
True Instinct se presenta con tres gamas de productos:
- Original, con un 55% de ingredientes de origen animal.
- No Grain (sin cereales), con un 60% de ingredientes animales, pensada para perros que necesitan recetas sin grano.
- High Meat, la gama altamente proteica, con un 75%, adecuada para perros muy activos o con mayores necesidades de proteína.
Estas gamas siempre incluyen pollo, cordero o salmón frescos como primer ingrediente, que constituyen un aporte de proteínas fácilmente digeribles y muy palatables, respetando el instinto carnívoro moderado del perro.
La gama True Instinct también incorpora fuentes vegetales naturales (patata, garbanzos, guisantes o cereales en grano como la avena, el arroz integral y la cebada) que complementan a los ingredientes animales. Estos ingredientes vegetales aportan carbohidratos no refinados que se pueden asimilar más fácilmente y favorecen el bienestar digestivo gracias a la presencia de fibra prebiótica. Para que la dieta sea 100% completa y equilibrada también se incluyen frutas (como manzanas y frutos rojos) y verduras (brócoli, zanahorias y guisantes). Y por último, las semillas de lino y el aceite de pescado proporcionan los ácidos grasos esenciales indispensables para conseguir una piel sana y un pelo brillante.
Con 18 referencias para perros y 8 para gatos, tres gamas (Original, No Grain y High Meat) y varios sabores (pollo, cordero o salmón) y tamaños (de 600 g a 12 kg para perro y de 300 g a 7 kg para gato), los alimentos True Instinct son apropiados para todas las etapas de vida del perro o gato, en función de su edad, tamaño y gustos.
Puedes seguir a True Instinct en Facebook e Instagram para estar al día de sus novedades, consejos de nutrición y posibles promociones vigentes en cada momento.
Sorteo de comida gratis para tu perro

¿Te gustaría que tu amigo tuviera durante un tiempo comida de alta calidad gratis? True Instinct organiza periódicamente sorteos y promociones en los que puedes participar para ganar alimentos para tu perro y otros premios relacionados con la naturaleza y la vida al aire libre, como escapadas o experiencias en espacios naturales. Consulta siempre las bases actualizadas de cada acción para conocer duración, fechas y condiciones de participación.
Cuando haya un sorteo activo, podrás registrarte en la página de promociones de True Instinct: aquí. Revisa la información disponible en el momento de tu visita, ya que las campañas pueden cambiar con el tiempo para seguir ofreciendo propuestas atractivas a los cuidadores.
Comprender el instinto de los perros, respetar su naturaleza social y sus necesidades de olfatear, jugar, explorar y alimentarse de manera adecuada, es la base para construir una convivencia feliz. Con información, paciencia y una nutrición que tenga en cuenta lo que tu perro es por dentro, podrás disfrutar aún más de ese vínculo único que os une.