No hay nada más tierno que ver a tu peludo durmiendo tranquilamente, ¿verdad? Es un momento muy enternecedor que nos despierta nuestro instinto paternal. Seguro que te es realmente difícil evitar acariciarlo, ¿o me equivoco? Yo confieso que cada vez que puedo, lo hago, aunque son muchas las veces que se despiertan antes de que mi mano acaricie su cabeza.
Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué los perros duermen tanto? Si es así, ha llegado la hora de resolver la duda.
La edad

Los perros dormirán más o menos horas dependiendo de su etapa vital. Si es adulto, verás que duerme a pierna suelta durante unas 12-14 horas de forma intermitente, pero si es cachorro puede pasar 18-20 horas durmiendo, ya que lo necesita para crecer, aprender y consolidar la memoria. Por otra parte, los perros mayores suelen aumentar su descanso, acercándose a 18 horas diarias.
Si tu can es mayor, tiene problemas de salud o dolor, es probable que no duerma más que unas horas seguidas, aunque sí que permanecerá mucho tiempo en su cama para recuperarse entre paseos y comidas.
En términos generales, muchos perros reparten el día en 50% durmiendo, 30% despiertos pero relajados y 20% activos. Dentro del sueño, alternan somnolencia, sueño de onda lenta y episodios de REM (fase en la que sueñan, mueven patas o gimen).
Aburrimiento

La falta de actividad física hace que el perro o se comporte de manera inadecuada, o que pase mucho tiempo durmiendo. Y no es que tengamos un perro sedentario, sino más bien que no tiene nada mejor que hacer. Para evitar que nuestro amigo se aburra es muy importante sacarlo a pasear y jugar con él cada día.
Además del paseo, el enriquecimiento ambiental (rompecabezas, juguetes dispensadores, búsqueda de premios, olfato) mantiene su mente ocupada y reduce siestas por puro tedio. Organiza rutinas predecibles (horas de comida, juego y descanso) para estabilizar sus ritmos.
Ten en cuenta que tras días de mucha actividad el perro puede dormir algo más para recuperar energía, mientras que con poca actividad puede mostrar inquietud nocturna por no haber liberado suficiente energía de día.
Enfermedad o tristeza

Los perros, al igual que los humanos, permanecerán en su cama más tiempo del normal si tienen algún problema de salud o si atraviesan una mala etapa emocional (duelo, cambios en el hogar, ansiedad). Independientemente del caso, no está de más hacerle una visita al veterinario para determinar la causa y poder, así, solucionarlo.
Entre las causas médicas que pueden aumentar o alterar el sueño están el hipotiroidismo, la diabetes, la artritis, la anemia, infecciones víricas (parvovirus, moquillo), tos de las perreras, enfermedades de hígado, riñón o corazón o incluso envenenamientos. Si duerme menos o se despierta a menudo, podrían existir apnea o trastornos del sueño (narcolepsia, insomnio, alteraciones de conducta en REM).
Las condiciones climáticas y la temperatura influyen: con frío tienden a dormir más y buscar calor; con calor pueden fragmentar el sueño, levantarse a beber y tumbarse en superficies frescas. Ofrece un ambiente térmico confortable, agua disponible y paseos en horas templadas.
Raza, tamaño y estilo de vida
El tamaño y la raza influyen: razas grandes y gigantes suelen necesitar más descanso que razas pequeñas muy activas. Aun así, hay individuos de razas tranquilas (p. ej., galgos en casa) que disfrutan de largas siestas. El nivel de ejercicio, el carácter (más perezoso o más enérgico) y el entorno (mudanzas, visitas, ruidos, fuegos artificiales) modulan sus hábitos.
La dieta también cuenta: menús con bajo valor nutricional pueden favorecer letargo. Consulta a tu veterinario para ajustar la alimentación y descartar alergias o intolerancias que afecten su bienestar.
Fases del sueño y señales útiles
Durante la fase REM el cerebro consolida aprendizajes y emociones. Como los perros duermen de forma más ligera y se despiertan con facilidad, necesitan múltiples episodios a lo largo del día. Sus posturas dan pistas: acurrucado conserva calor; de lado indica confianza; panza arriba busca refrescarse; boca abajo con patas abiertas, lista de alerta. Dar vueltas o rascar la cama responde a instintos heredados de preparar un lecho cómodo.
Señales de alarma: cambios bruscos en patrones de sueño, dormir cuando hay estímulos que antes le motivaban, dificultad para despertar, cojeras, desorientación, jadeo excesivo, aumento de sed u orina, tos o problemas respiratorios. Ante estas señales, acude al veterinario y, si es posible, lleva un registro de sueño/actividad.
Cómo ayudarle a dormir mejor
• Rutina y ejercicio: paseos diarios (mejor uno más largo en horas frescas) y juego distribuido en el día.
• Enriquecimiento: olfato, rompecabezas, escondites de premios, entrenamiento amable.
• Entorno: cama cómoda en zona tranquila, temperatura adecuada y ruido controlado.
• Monitoreo: diarios de actividad o dispositivos de seguimiento que permitan detectar cambios tempranos.

Los perros son animales activos por naturaleza, por lo que si ves que duerme más de lo habitual, no dudes en llevarlo al especialista para que lo examine. Comprender las horas normales por edad, los factores que influyen (raza, clima, rutina, salud y dieta) y aplicar hábitos de ejercicio y enriquecimiento te permitirá ofrecerle un descanso de calidad y detectar a tiempo cualquier problema.