Si hay un perro que por sus caracterísitcas se acerca a la perfección, ese es el Ovejero o Pastor Alemán. El Ovejero, cumple con todas las funcionalidades que uno espera de una mascota.

Es guardián si llegar a ser un perro agresivo, pero intimida con su tamaño y mirada tan sólo con verlo. Posee un tamaño mediano, gozando de una inteligencia superior y de gran temperamento.
La esperanza de vida del Ovejero Alemán, ronda aproximadamente los 10 a 12 años de vida, y es ultra necesario seguir paso paso una serie de recomendaciones para que nuestro Ovejero viva una vida ideal y sin sobresaltos.
Es necesario controlar su carnét de vacunación, debido que la raza es propensa a sufrir moquillo. También es muy importante, controlar a través de una placa radiográfica, la evolución de su cadera, ya que el Ovejero, suele sufrir displacia de cadera. La edad óptima para realizar este control es a los seis meses de vida.
Otro punto importante a tener en cuenta, es su alimentación. La misma, debe estar basada en un alimento balanceado de primera calidad, dado que el apetito voraz del Ovejero, lo lleva a comer sin medida, lo que puede producirle serios problemas gástricos.
El Ovejero es inteligente, dócil y fácil de educar, que lo convierten en un animal muy predispuesto al adiestramiento, que aprenderán rápido y sin dificultades. Es necesario contar con los medios y el tiempo necesario para que nuestro Ovejero se sienta feliz.
El Ovejero es una de las razas más completas que existen, que nos hará sentir orgulloso.
Foto: Ovejero Alemán
El Boxer es sin dudas uno de los perros que mejor se amoldan a la convivencia con las personas, adaptándose a cualquier tipo de ambiente, ya sea en el campo, una casa con gran jardín o un departamento.

De carácter dócil y equilibrado, el Boxer, demuestra una fidelidad absoluta hacia su amo, soporta valientemente las travesuras de nuestros pequeños niños y mantiene en alto su tenaz espíritu guardián.
Este perro, de antepasados que mezclan el Dogo alemán y el antiguo Bulldog inglés, posee una naturaleza tierna y afable, es totalmente inofensivo para los integrantes de la familia, y un poco prevenido con los desconocidos.
La inteligencia del Boxer, ha sido puesta a prueba en varias oportunidades, alcanzando resultados extraordinarios, y gracias a su desarrollado olfato, es utilizado en algunos países sustituyendo al reconocido Pastor Alemán.
El Boxer, es otro de los perros de raza que saben vivir en familia. Una excelente opción si lo que estamos buscando es un compañero ideal y un guardían de la casa.
Foto: Salón Hogar
En nuestra insistente búsqueda de una mascota, nos encontraremos con la más variada cantidad de razas y características. Si lo que buscamos en un perro que se adapte a vivir en familia, el Labrador Retriever es una de las mejores razas.

Con un tamaño que puede alcanzar unos 57 cm. de alzada, el Labrador es un perro de carácter muy dócil. Disfruta de la compañia de las personas, de los niños y de los juegos al aire libre.
Si tenemos en cuenta que el Labrador es utilizado para distintas actividades tales como rescate, operativos antidrogas y como perro lazarrillo, por lo que podemos advertir que estamos frente a un perro muy inteligente.
Existen tres colores típicos de la raza, el Chocolate, de exótica mirada gris, el Amarillo, con un leve tono más oscuro en orejas y espalda y finalmente el Negro, color original de la raza.
Sin dudas, el Labrador Retriever, es un excelente compañero para toda la familia. Nuestros hijos, disfrutarán de jugar con él, y nosostros nos divertiremos mucho educando a nuestro perro, comprobando que estamos frente a una de las razas más hermosas que existen.
Foto: No-Pets
Ahora que ya te decidiste en adoptar a un perro, debemos tener en cuenta que no todos los perros son iguales. Si lo que buscamos es un perro de raza, tendremos muchos parámetros para comparar y no equivocarnos en la elección. y tenemos que saber con certeza, si lo que buscamos es, un perro de compañia, de guardia o solamente un amigo.

Lógicamente, los perros denominados grandes, requieren de mucho más espacio y sobre todo, de un dueño con carácter. Un Rottweiler, un San Bernardo o un Mastín, son perros con un fuerte temperamento, que necesitan que se les enseñe el camino desde cachorros bajo una enérgica educación, pues no es lo mismo quitarle un zapato de la boca a un Caniche que a un Rottweiler con su mandíbula llena de filosos y amenazantes dientes.
Entre las razas medianas, las ideales para mí, encontramos animales que logran cubrir todas nuestras necesidades. Los Labradores Retrievers, Ovejeros alemanes, Pit Bull Terrier o Boxer, tan sólo por nombrar algunos, cumplen con el ideal de compañero, guardián y amigo perfecto.
Para los que cuentan con espacios reducidos, los glamorosos Caniches Toy o los diminutos Chihuahuas, son perfectos para compartir una convivencia. Además, debemos considerar que los gastos su alimentación resulta sencilla de cubrir, y tal vez lo más importante sea que su bajo peso y proporciones, nos permitirá tenerlo en nuestra falda la mayoría del tiempo.
Todos los perros tienen mucho para darnos, lo escencial es identificarnos con ellos y elegir la raza adecuada para nosotros. No dejarnos llevar por la popularidad del momento, y decidirnos por aquel perro que a priori, nos demuestra una natural empatía.
A partir de mañana, veremos las distintas caracterísitcas de las diversas y más reconocidas razas, para que te ayude a encontrar a tu "alma gemela".
Foto: Mi Maskot
No todos podemos adoptar a un perro. Es necesario contar con algunas comodidades, hay que disponer de tiempo y de voluntad para criar a nuestro compañero. Muchas veces, lamentamos no disponer de las mínimas condiciones, pero debemos valorar nuestro conciente actuar.

Quien reconoce sus dificultades para tener un perro, también está haciendo algo bueno por ellos. Someter a un perro a muchas horas de soledad, no dedicarle nuestras tardes para un paseo juntos, es un maltrato que se ejerce sobre las mascotas, donde prevalece injustamente nuestro egoísmo por sobre nuestro amigo.
Es necesario hacerse algunas preguntas a la hora de tomar la difícil decisión de adoptar, ya que se trata solamente de tener por tener. Lo que siempre debes plantearte, es si estás dispuesto a ofrecerle el cariño desinteresadamente, si podrás cubrir los gastos de veterianaria y alimentación, si tendrás el tiempo y las ganas necesarias para sacarlo a pasear diariamente, si te consideras una persona responsable para ocuparse de su bienestar general y si lograrás educarlo, siendo precavido ante cualquier problema que tu perro pueda ocasionar.
Responder sinceramente, ejerciendo una honesta autocrítica, logrará una mejor calidad de vida para nosotros y para nuestro perro. Pensalo.
Foto: Mis Boxer
Todos aquellos que hemos criado a un perro desde cachorro, hemos tenido que soportar ciertas travesuras de nuestro cachorrito, en su afán incontrolable por conocer todo el mundo nuevo que lo rodea. Lo que a nosotros nos parece inalcanzable por parte de él, para ellos es el estímulo perfecto para su nuevo juego.

Al igual que los niños pequeños, los cachorros, husmean, huelen, investigan y entrometen su adorable hocico por todos los rincones de la casa sin conocer de los peligros latentes que se esconden detrás de un inofensivo cable suelto, una caja de luz o un palillo que anda dando vueltas por ahí y no siempre nuestra conducta precavida, garantiza que nuestro cachorro esté a salvo.
Antes cualquier tipo de intoxicaciones en el hogar, hay un método rápido y efectivo que ayuda a que nuestro cachorro no sufra demasiadas y rápidas consecuencias tras el botón tragado o el veneno"mata cucarachas" que escondíamos detrás de la alacena.
Ni bien advertimos que nuestro indomable perrito se tragó algo nocivo, inmediatamente hay que suministrarle tres cucharadas de sal con un mínimo de agua tibia. Una cucharada cada 15 minutos, logrará que nuestro bandido, expulse todo aquello que no debió tragarse.
Mientras nos comunicamos con nuestro veterinario, también se le puede proporcionar una o dos pastillas de "fortasec" o "carbón". Sí, las mismas que utilizamos para cortar una diarrea después de una feroz comilona. Estas pastillitas, neutralizan los tóxicos que consumió nuestro perrito, ganando tiempo mientras llega el "Vet" o corremos al consultorio.
Así que ya saben, si hay un cachorro en casa, que nunca falte la sal o el "fortasec" en tu armario.
Foto: Araucaria
La relación cotidiana que tenemos con nuestro perro, se traduce en respeto mutuo, compañerismo, lealtad y sobre todo, compromiso. Desde el preciso momento en que adoptamos una mascota, nuestra vida cambia. Ahora, ya no debemos preocuparnos sólo por nosotros mismos, ahora, estamos obligados a cumplir con nuestro deber de buen tenedor de perro.

Este compromiso, está relacionado con la fuerte empatía que logramos con nuestro perro, cambiando el enfoque que antes teníamos de la vida gracias a que nuestro centro de atención ahora, es nuestra mascota.
De esta misma idea parten las técnicas de la zooterapia, que busca que el paciente y el perro, consigan una mayor socialización, generando entre ambos, un nexo de comunicación emocional, incrementando la distracción y evitando las conductas de aislamiento.
Está científicamente comprobado, que los animales ayudan a vencer la depresión, la epilepsia y hasta la esquizofrenia, y que cuando la terapia sugiere continuarse con la compañía de un perro, los pacientes mejoran considerablemente y en poco tiempo, logrando avances asombrosos.
La zooterapia como complemento de los tratamientos tradicionales, ha crecido y se ha difundido mucho en los últimos años, gracias a la cantidad de reultados positivos que ha demostrado, y si bien es practicada con otros animales como caballos y delfines, el perro sigue siendo el mejor aliado del terapeuta.
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